En un año, más de 288.000 alemanes han emigrado al extranjero. Una encuesta reciente apunta que sobre todo profesionales cualificados contemplan irse y muchos no prevén volver pronto.
En el plazo de un año, más de 288.000 ciudadanos alemanes se han trasladado al extranjero. Lo acreditan datos de la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
Una encuesta reciente encargada por la plataforma de empleo Indeed indica que la tendencia parece continuar, desde 2020 el número de búsquedas de ofertas de trabajo internacionales se ha más que duplicado.
Los planes de mudarse al extranjero están especialmente extendidos entre quienes más ganan.
Más de uno de cada dos encuestados con una renta neta mensual por hogar de al menos 6.000€ (54%) afirmó que en los últimos doce meses se ha postulado para un puesto en el extranjero o ha explorado el mercado laboral internacional.
Dos tercios de los encuestados dijeron que, en general, se plantean un empleo en el extranjero, en torno al 30% ya ha buscado concretamente puestos o ha enviado candidaturas.
Entre quienes se interesan por marcharse al extranjero, el 77% quiere hacerlo por varios años o incluso de manera permanente.
Según Indeed, muchos de quienes quieren emigrar buscan trabajos de oficina clásicos, por ejemplo en marketing. También tienen mucha demanda los puestos en los ámbitos de tecnología, hostelería y logística.
Más ingresos, mejor calidad de vida
La encuesta de Indeed analiza también qué motivos hay detrás de estos planes de emigración.
El motivo que más citan los trabajadores es la expectativa de obtener mayores ingresos y una mejor calidad de vida, en ambos casos en torno al 51%. Alrededor del 42% espera además disfrutar de un clima más agradable o de una menor carga fiscal y de cotizaciones en el extranjero. En cambio, las mejores oportunidades de carrera y de promoción profesional solo resultan decisivas para bastante menos encuestados, el 24%.
Virginia Sodergeld, economista laboral en Indeed, considera en general positiva la movilidad internacional, ya que la experiencia y los conocimientos adquiridos fuera del país aportan impulso a la innovación y a la apertura de nuevas oportunidades de negocio.
Sin embargo, la experta advierte: "Si dos tercios de los trabajadores coquetean con la idea de marcharse, eso debe interpretarse también como una señal de descontento con las condiciones del entorno nacional".
Al parecer, la carga de impuestos y cotizaciones en Alemania es demasiado elevada para muchas personas, de cada 100€ de costes laborales que un empleador destina a un trabajador medio soltero, el empleado recibe en Alemania solo aproximadamente la mitad, 50,70€ netos. El resto corresponde al impuesto sobre la renta y a las contribuciones a la Seguridad Social que pagan tanto el trabajador como la empresa.
Esto se refleja en los resultados de la encuesta, el 70% de los participantes considera que la carga fiscal en Alemania es demasiado alta en relación con los ingresos y que la implicación personal en el trabajo no se ve suficientemente recompensada.
Estos destinos son los más buscados
¿A qué países quieren ir quienes planean marcharse? Con una cuota del 14,4% de todas las búsquedas, Estados Unidos sigue encabezando la lista de destinos de emigración más populares. Sin embargo, en comparación con el año anterior el interés ha disminuido claramente, el número de consultas se redujo un 34%.
En segundo y tercer lugar figuran el Reino Unido y Suiza, con un 13,6% cada uno. El Reino Unido ha ganado notable atractivo, las búsquedas aumentaron un 38%, al igual que los Emiratos Árabes Unidos e India, ambos con un incremento del 24%. También Australia registró una subida del diez % respecto al año anterior.
Seguridad frente a dinamismo
Las fortalezas de Alemania se sitúan sobre todo en ámbitos que para los profesionales altamente cualificados más demandados internacionalmente suelen ser menos determinantes, ya que remiten más a seguridad y estabilidad que a oportunidades de desarrollo profesional. Un 60% de los encuestados mencionó el entorno social como principal ventaja, seguido de la protección laboral, con un 47%, y del sistema de protección social, con algo menos del 35%.
Según la Oficina Federal de Estadística (Destatis), el año pasado emigraron de hecho unos 97.000 alemanes más de los que regresaron, es el mayor saldo negativo desde 2017.
El balance es distinto en el caso de las personas sin pasaporte alemán, aquí Alemania registró un aumento neto de más de 200.000 personas.
En los últimos años no solo han llegado refugiados a Alemania, también ha aumentado la llegada de profesionales altamente cualificados procedentes de terceros países como India. Muchos de ellos trabajan en el sector de las tecnologías de la información, por ejemplo en desarrollo de software, inteligencia artificial y digitalización, pero también en ingeniería y en investigación.