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Trump impone aranceles a la importación de drones y sus componentes de hasta el 100%

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla con periodistas a bordo del Air Force One rumbo al aeropuerto de Oakland, en Míchigan, el 27 de julio de 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla con periodistas a bordo del Air Force One rumbo al aeropuerto de Oakland, en Míchigan, el 27 de julio de 2026 Derechos de autor  Alex Brandon / AP
Derechos de autor Alex Brandon / AP
Por Quirino Mealha
Publicado última actualización
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El presidente de Estados Unidos gravará tanto el producto final como sus piezas hasta el 100%, aunque la UE pagará el 15% y Reino Unido el 10% de las tarifas arancelarias.

Los drones que Estados Unidos importe estarán sujetos a aranceles de hasta el 100% en virtud de una orden que el presidente Trump aprobó el jueves. Los fabricantes europeos han quedado fuera del tramo arancelario más severo. El material procedente del bloque soportará un gravamen del 15% y los modelos fabricados en Reino Unido se enfrentarán a un tipo del 10%.

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Washington sostiene que Estados Unidos ya no puede permitirse depender de fábricas extranjeras para un arma que ha transformado el campo de batalla y es clave en la guerra moderna. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recurrió a la Sección 232 para imponer el arancel: una disposición de seguridad nacional ya aplicada al acero, el aluminio, el cobre, los coches y los productos farmacéuticos.

El tipo del 100% se aplicará a los drones que pesen más de 25 kilogramos al despegar o que cuenten con cámaras térmicas, así como a sus estaciones de acoplamiento y a determinados componentes críticos. Los modelos más pequeños y menos capaces, y otras piezas, se enfrentarán a un arancel del 25%.

Además de la UE, el tramo del 15% abarca a Japón, Corea del Sur, Suiza, Liechtenstein y Taiwán, mientras que el Reino Unido es el único país con el arancel mínimo del 10%. Sin embargo, la letra pequeña pesa más que el propio tipo.

Para acceder al tramo reducido, todo el hardware, el software y la tecnología de un dron debe proceder en gran medida de esos países o de Estados Unidos. Es una condición exigente para los fabricantes europeos, cuyos motores, baterías, cámaras y controladores de vuelo siguen comprándose a menudo a proveedores chinos que dominan la producción mundial.

Un dron que no cumpla ese requisito no solo pierde el descuento, sino que pasa directamente a la categoría del 25% o del 100%, según su tamaño y sus prestaciones. Los aranceles entrarán en vigor 21 días después de la firma de la orden, o 180 días en el caso de los componentes menos sensibles, y se ha encomendado al secretario de Comercio de Estados Unidos que diseñe un programa de incentivos para las empresas que trasladen la producción al país.

¿Quién está expuesto en Europa?

La industria de drones del continente es uno de los sectores de la tecnología europea que más crece y Estados Unidos es su mercado de exportación más codiciado. Parrot, en Francia, es el fabricante cotizado más expuesto, ya que su gama ANAFI está certificada con arreglo a las normas de contratación del Departamento de Defensa estadounidense y se ha convertido en la opción de referencia no china para las fuerzas policiales y de seguridad occidentales.

La alemana Quantum Systems, valorada en más de 1.000 millones de euros, vende sus aeronaves de reconocimiento a clientes estadounidenses, mientras que la portuguesa Tekever, que supera los 1.100 millones de euros, se ha ido expandiendo en el mercado estadounidense. Para algunas empresas, la geografía limita el daño.

Quantum Systems ya opera centros de producción en Estados Unidos y varios de sus competidores llevan tiempo desarrollando capacidad en territorio estadounidense para cumplir las normas de contratación que favorecen a los proveedores nacionales. Para ellos, el arancel es un argumento más para acelerar unos planes que ya estaban en marcha.

Un dron Tekever AR5 Evolution Mk.2 de G-TEKG expuesto durante la reunión ministerial de los Cinco Países en la Honourable Artillery Company de Londres, septiembre de 2025
Un dron Tekever AR5 Evolution Mk.2 de G-TEKG expuesto durante la reunión ministerial de los Cinco Países en la Honourable Artillery Company de Londres, septiembre de 2025 Kin Cheung / AP

La amplia reforma militar de Trump

La proclamación arancelaria es una de varias medidas de defensa que avanzan en paralelo. El mismo día, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un memorando que ordena construir un quinto astillero naval, el primero en más de 80 años, para ampliar la capacidad de reparación de submarinos y portaaviones, junto con un nuevo centro de reparación de componentes y una reorganización del Naval Sea Systems Command.

La misma orden instruye a la marina para que abandone las catapultas electromagnéticas en sus portaaviones más recientes y vuelva a las de vapor. Detrás de todo ello hay también un problema de suministro.

Medios estadounidenses han informado de que el presidente Donald Trump se encaró con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en Camp David a finales de julio por el agotamiento de las reservas de munición, después de que otras informaciones apuntasen a que el conflicto con Irán había consumido buena parte del arsenal estadounidense.

Esas versiones no han sido verificadas de forma independiente y la Casa Blanca niega que ese intercambio tuviera lugar. El presidente insiste públicamente en que no hay escasez y califica de falsas esas informaciones. El presupuesto de defensa estadounidense propuesto para el próximo año ronda 1,5 billones de dólares (1,3 billones de euros).

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