Desde el 1 de julio, la Unión Europea cobra un arancel de tres euros a los paquetes de menos de 150 euros. La medida ya surte efecto, las importaciones desde China han caído entre un 30% y un 40%.
Durante años, los pequeños paquetes procedentes de China han inundado los buzones europeos. Ropa, accesorios, gadgets y artículos de uso diario pedidos en Shein, Temu o AliExpress llegaban directamente a los consumidores, a menudo por apenas unos pocos euros. Un sistema, una invasión para algunos, que empieza a ser frenado de forma seria por la Unión Europea.
Desde el uno de julio, los paquetes de un valor igual o inferior a 150 euros están sujetos a un arancel fijo de tres euros por categoría de producto. Hasta ahora, estos pequeños envíos se beneficiaban de una exención de derechos de aduana.
Y el efecto está siendo rápido. Según las cifras de las aduanas francesas citadas este jueves por el Ministerio de Economía, el número de pequeños paquetes importados en la Unión Europea ha disminuido entre un 30% y un 40% desde la puesta en marcha de la medida.
El Gobierno francés considera que esto demuestra que una normativa más estricta puede cambiar las prácticas de las grandes plataformas chinas.
Entre junio y julio, las ventas en volumen se desploman en Temu (-50%) y AliExpress (-37%). Shein aguanta mejor (-15%), gracias a la apertura de un nuevo almacén en Polonia a finales de 2025 que le permite aliviar el impacto fiscal.
Por qué Europa decide actuar
En 2025, 5.900 millones de artículos de bajo valor entraron en la Unión, más de 16 millones de paquetes al día. Para Bruselas, este sistema favorecía a las grandes plataformas extranjeras frente a los comerciantes europeos, que tienen que respetar las mismas reglas y pagar los derechos cuando importan sus mercancías.
La Comisión Europea también ha puesto sobre la mesa la cuestión de la seguridad. Según una encuesta realizada en 2025 en la UE, más de un 60% de los productos de bajo valor inspeccionados no cumplían las exigencias europeas ni las normas de seguridad. La nueva normativa permite por tanto a las aduanas identificar mejor los productos de riesgo.
La medida, aunque eficaz, no es sin embargo definitiva. Debe acompañar una reforma más amplia del sistema aduanero europeo prevista para 2028. Otro paso, a partir de noviembre podrían añadirse también tasas adicionales destinadas a financiar la gestión de los paquetes.