El precio de referencia del gas natural holandés TTF superó los 70€ por megavatio hora el lunes, mientras la reanudación de los combates entre Estados Unidos e Irán aviva el temor a nuevos retrasos en las exportaciones de GNL desde el golfo Pérsico.
El precio de referencia europeo del gas en el índice holandés TTF superó el lunes los 70€ por megavatio hora, impulsado al alza por la incertidumbre sobre los suministros de gas natural licuado (GNL) procedentes del Golfo.
El domingo, las fuerzas estadounidenses atacaron lanzadores de cohetes iraníes cerca del estrecho de Ormuz, lo que llevó a Irán a responder lanzando misiles contra tropas de Estados Unidos en Jordania. Esta escalada amenaza con provocar nuevas interrupciones en las exportaciones de gas natural licuado, ya que el estrecho de Ormuz, por el que normalmente pasa en torno a una quinta parte del comercio mundial de GNL, sigue prácticamente cerrado.
Estas perturbaciones se producen en un momento en que los suministros de GNL son cruciales para Europa, que está rellenando sus reservas de gas de cara al invierno.
Las instalaciones de almacenamiento de gas de la UE se encontraban al 64,7 % de su capacidad, según datos de Gas Infrastructure Europe (GIE), por debajo de los niveles históricos para esta época del año.
Los elevados precios de mercado han frenado el proceso de llenado en muchos países, lo que alimenta el temor de que los Países Bajos y Alemania no alcancen sus objetivos de almacenamiento de gas, fijados en el 80 % y el 70 % respectivamente, antes de la fecha límite del 1 de noviembre.
La razón es que el diferencial entre los precios actuales y los de invierno suele ser demasiado estrecho, o incluso negativo, para cubrir el coste y el riesgo de almacenar gas. Habitualmente, los proveedores compran gas a precios más bajos en verano, lo almacenan y lo venden a precios más altos en invierno.
Un nivel bajo de almacenamiento no implica necesariamente que un país vaya a quedarse sin gas en invierno. Sin embargo, unas reservas insuficientes pueden dejar a los países de la UE más expuestos a la volatilidad de los precios o a interrupciones en el suministro mundial.
Esto preocupa especialmente a las empresas de la mayor economía europea.
"Si unos depósitos de gas insuficientemente llenos coinciden con un invierno muy frío, es posible que Alemania ya no pueda cubrir por completo la demanda normal de gas", señaló a Euronews Business Sebastian Heinermann, director gerente de la asociación alemana de operadores de almacenes de gas INES.
"Si los precios del gas se sitúan por encima del nivel que pueden asumir los consumidores industriales, las empresas se verán obligadas a reducir la producción", añadió, lo que, según él, podría causar un daño económico considerable.
Italia también afronta riesgos para su suministro de gas, pese a que el nivel de almacenamiento del país es uno de los más altos de Europa.
El pasado jueves, QatarEnergy comunicó a la eléctrica italiana Edison, uno de sus principales clientes en Europa, que prolongaba hasta principios de noviembre la suspensión por fuerza mayor de sus entregas de gas natural licuado debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán, según Reuters.
El contrato de larga duración entre Edison y Catar suele suministrar el equivalente a cerca del diez por ciento del consumo anual de gas de Italia. Edison aseguró que está garantizando suministros alternativos y que puede cumplir sus compromisos con los clientes.
La UE importa relativamente poco gas directamente de Oriente Medio. En 2025, Catar aportó el 3,7 % del total de las importaciones de gas del bloque. No obstante, las perturbaciones en el Golfo pueden seguir presionando al alza los precios en Europa.
Los analistas advierten de que una interrupción prolongada de las exportaciones de GNL del Golfo podría obligar a los compradores europeos a competir de forma más agresiva con los asiáticos por los cargamentos disponibles, lo que podría añadir más presión al alza sobre los precios del gas en Europa.
Según Goldman Sachs, esta posible guerra de ofertas podría llevar los precios mayoristas cerca de 100€/MWh.
La semana pasada, las analistas del banco Samantha Dart y Laura Cyr escribieron en una nota recogida por Bloomberg: "En un escenario en el que las exportaciones de energía de Oriente Medio se normalicen solo de forma gradual hasta 2027, estimamos que el TTF para diciembre de 2026 probablemente tendría que situarse por encima de 100€/MWh", indicaron.
Facturas energéticas de los hogares, cuán rápido pueden aumentar
Si el actual nivel de precios es pasajero, el repunte podría tener poco efecto en las facturas de los hogares. Por el contrario, ante la ausencia de señales claras de distensión, un aumento prolongado podría trasladarse gradualmente a las facturas de energía de los hogares en toda Europa.
Según una estimación previa de Oxford Economics, los cambios en los precios mayoristas tardan de media unos seis meses en trasladarse por completo a los precios al consumidor, aunque los plazos varían ampliamente entre los países del bloque.
En Francia, Italia y España los precios pueden reaccionar en cuestión de meses, casi de inmediato en los Países Bajos, mientras que en Alemania y Austria pueden tardar cerca de un año en alcanzar su máximo.
Oxford Economics considera que Italia es la economía grande de Europa más expuesta, ya que los precios se trasladan relativamente rápido y el país depende en gran medida del gas, aunque sus depósitos de almacenamiento se encuentran actualmente entre los más llenos del continente.