El presidente del Gobierno español ha señalado a Rusia, Israel y la ultraderecha internacional al hablar de la propagación de bulos y desinformación que, según sostiene, contribuyeron a la entrada masiva de migrantes en Ceuta.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha vinculado este lunes a Rusia, Israel y la ultraderecha internacional con la difusión de bulos que, según sostiene, contribuyeron a desencadenar la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta a finales de julio.
En una entrevista en el programa 'Hoy por Hoy' de la 'Cadena SER', la primera en la que aborda en profundidad la crisis un mes después de lo ocurrido, Sánchez ha asegurado que el Ejecutivo continúa investigando qué provocó una llegada de personas sin precedentes a la ciudad autónoma.
"Seguimos investigándolo. El Gobierno de España tiene que actuar sobre datos, sobre hechos ciertos", ha afirmado el presidente. Entre los elementos que Sánchez considera relevantes para explicar lo ocurrido está la difusión de desinformación durante los días previos a la entrada masiva y, en particular, los mensajes relacionados con una resolución judicial sobre las devoluciones de migrantes que acceden a territorio español a nado.
"Se tergiversó una sentencia del Tribunal Supremo", ha afirmado Sánchez, que ha señalado que esa interpretación se propagó a través de las redes sociales y fue aprovechada por organizaciones criminales. El presidente ha situado esa desinformación entre los factores que pudieron contribuir a alimentar las llegadas, aunque ha insistido en que el Gobierno todavía no dispone de una explicación completa sobre lo ocurrido y que la investigación continúa abierta.
Sánchez apunta a Rusia, Israel y la "internacional ultraderechista"
Al abordar el origen y la propagación de la desinformación, Sánchez ha mencionado expresamente a Rusia, Israel y a lo que ha denominado la "internacional ultraderechista". Según el presidente, los bulos se expandieron a través de redes sociales vinculadas a estos actores, a los que ha acusado de utilizar la migración como instrumento para atacar a España y generar divisiones dentro de Europa.
Sánchez ha matizado, no obstante, que esa actividad no implica necesariamente una actuación directa de los respectivos Gobiernos y ha insistido en que todavía no existe un conocimiento completo sobre quién estuvo detrás de la propagación de esos mensajes.
El jefe del Ejecutivo ha enmarcado lo ocurrido en un contexto más amplio en el que, según sostiene, actores estatales y no estatales recurren a la migración como "arma política" y utilizan la desinformación para desestabilizar a los países europeos.
El CNI sí compartió información antes de la entrada masiva
Sánchez también ha abordado la polémica sobre qué sabía el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) antes de la entrada masiva de migrantes de los días 30 y 31 de julio. El presidente ha confirmado que el CNI compartió informes de situación antes de la crisis, aunque ha asegurado que ninguno de ellos permitió anticipar la gravedad ni la magnitud de lo que acabaría ocurriendo. "El CNI compartió informes de situación pero no hubo ninguna información que compartiera la magnitud de la crisis que íbamos a sufrir", ha explicado.
Sus palabras llegan después de las distintas versiones ofrecidas por la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Robles aseguró en el Congreso que el CNI había trasladado información a la Delegación del Gobierno sobre el aumento de las entradas a nado y sobre una convocatoria difundida en redes sociales para intentar acceder a Ceuta. Marlaska, por su parte, había negado que existiera un informe previo que alertara de una entrada masiva de las dimensiones que finalmente se produjo.
Sánchez ha rechazado que exista una contradicción entre ambas versiones y ha diferenciado entre disponer de información sobre movimientos previos y ser capaz de anticipar una avalancha de esas características.
El presidente también ha señalado que antes de la crisis se produjeron reuniones entre las autoridades ceutíes y la Administración central en las que se constató un aumento de las entradas irregulares a nado. Esa información, según ha defendido, llevó a reforzar la presencia en la frontera, pero no permitió prever la magnitud de las llegadas.
Sánchez descarta la implicación de Marruecos
Sánchez ha descartado, en cambio, que la información de la que dispone el Gobierno apunte a una implicación de las autoridades marroquíes en la entrada masiva. "Ningún centro de inteligencia con los que habitualmente el Gobierno de España colabora alumbra ninguna duda sobre la participación de una u otra forma por parte de las autoridades marroquíes", ha afirmado.
El presidente ha destacado además que Marruecos ofreció una cooperación "instantánea, inmediata" desde el comienzo de la crisis y ha calificado de "francamente positiva" la colaboración actual con Rabat. "Tenemos que ser conscientes de que esta crisis solamente se va a poder resolver con la cooperación y no con la falta de confianza en Marruecos", ha defendido.
Sánchez ha reivindicado así la colaboración con el país vecino como una pieza esencial para gestionar la crisis migratoria y ha rechazado las acusaciones sobre una posible responsabilidad de las autoridades marroquíes en su origen.
Sánchez anuncia que el Rey visitará Ceuta
El presidente del Gobierno también ha anunciado que Felipe VI visitará Ceuta, aunque no ha concretado cuándo se producirá el viaje. "Hay argumentos suficientes para que el jefe del Estado visite Ceuta por fin", ha afirmado Sánchez, antes de asegurar que "esa visita se hará" cuando se den las condiciones.
Sánchez ha defendido además la atención prestada por su Ejecutivo a las dos ciudades autónomas y ha reivindicado sus propios desplazamientos a Ceuta y Melilla durante sus años al frente del Gobierno.
Unos 5.000 inmigrantes permanecen en Ceuta
Un mes después de la entrada masiva, alrededor de 5.000 migrantes permanecen en Ceuta, de los cuales unos 1.200 son menores, según las cifras ofrecidas por Sánchez durante la entrevista.
El presidente ha asegurado que nueve de cada diez personas que entraron durante la crisis ya han regresado a Marruecos y ha defendido las medidas adoptadas por el Ejecutivo para ampliar los recursos de acogida.
El Gobierno prevé elevar hasta unas 6.000 las plazas disponibles para atender a las personas que permanecen en la ciudad autónoma. "En poco tiempo vamos a tener la suficiente capacidad para acoger a los migrantes que se han quedado en Ceuta", ha asegurado Sánchez.