Suecia comprará diez sistemas HIMARS estadounidenses por unos 630 millones de euros para reforzar su capacidad de ataque de largo alcance y coordinará con Finlandia el uso y mantenimiento de esta artillería de cohetes.
Estocolmo está incorporando capacidad de fuego de largo alcance a su arsenal.
El Ministerio de Defensa sueco confirmó el lunes que las Fuerzas Armadas adquirirán el sistema de lanzamiento de cohetes de artillería de alta movilidad (HIMARS) a la empresa estadounidense Lockheed Martin, en un contrato valorado en casi 630 millones de euros, con primeras entregas previstas para 2027 y financiado a través del plan ordinario de inversión militar.
En concreto, el acuerdo contempla diez sistemas HIMARS y munición, con los que se cubre una carencia en las capacidades militares de Suecia, y el ministerio ha calificado la operación como una "compra oportuna".
La artillería de cohetes tiene un alcance muy superior al de las piezas convencionales y está diseñada para realizar ataques de precisión a larga distancia, por lo que complementa la artillería Archer y los lanzagranadas ya en servicio en Suecia en lugar de sustituirlos.
Además permite a las fuerzas suecas cubrir áreas mucho más amplias que las que alcanzan los equipos actuales y es compatible con los sistemas utilizados por los aliados de la OTAN.
La compra se integra en el presupuesto total de defensa de Suecia para el periodo de 2025 a 2030, el marco de gasto aprobado mientras el país se incorpora a la alianza a la que se ha adherido recientemente y en un momento en el que los países europeos en su conjunto están incrementando sus inversiones en defensa.
Un sistema compartido con Finlandia
Paralelamente a la compra, el ministro de Defensa sueco, Pål Jonson, y su homólogo finlandés, Antti Häkkänen, firmaron una declaración conjunta sobre cooperación y coordinación en materia de artillería de cohetes.
El acuerdo abarca formación, instrucción, desarrollo de capacidades, mantenimiento, seguridad de suministro y producción conjunta, ya que la lógica es tanto técnica como política.
Finlandia ya opera el sistema de lanzamiento múltiple de cohetes, que utiliza las mismas municiones y componentes que HIMARS, lo que permite a los dos países vecinos compartir reservas y tareas de mantenimiento en lugar de duplicarlas.
"La incorporación de artillería de cohetes demuestra claramente que Suecia asume su responsabilidad en la seguridad de Europa", afirmó Jonson, que añadió: "Juntos, nosotros, Suecia y Finlandia, estamos desarrollando capacidades importantes para la defensa colectiva de la OTAN".
Saab también participa en el acuerdo
El acuerdo tiene además una dimensión industrial que garantiza que parte del valor se quede en Suecia.
Lockheed Martin y el grupo de defensa sueco Saab firmarán su propia declaración sobre la posible integración de la bomba de pequeño diámetro de lanzamiento desde tierra de Saab en HIMARS y sobre la producción de munición tanto para HIMARS como para otros sistemas, entre ellos la plataforma de defensa antiaérea Patriot.
Ese aspecto es importante más allá de este contrato.
Los gobiernos europeos han estado adquiriendo armamento estadounidense mientras afrontan presiones internas para reforzar su propia base industrial, y la producción de munición en particular se ha convertido en un cuello de botella en todo el continente desde la invasión rusa de Ucrania.