JLR afirmó que recortará unos 4.000 puestos en todo el mundo durante los próximos dos años dentro de su plan para simplificar su organización y lograr ahorros de 1.700 millones de libras (2.000 millones de euros).
El mayor fabricante de automóviles del Reino Unido planea recortar casi uno de cada diez puestos de trabajo en todo el mundo en los próximos dos años.
Jaguar Land Rover (JLR) recortará alrededor de 4.000 empleos a escala global como parte de un plan para reducir costes y reforzar sus finanzas, informó este lunes la compañía.
La empresa, que emplea a unas 43.000 personas en todo el mundo, señaló que el programa de bajas voluntarias se centrará en el personal asalariado y los puestos directivos, y no en los empleos de producción directa.
"La industria del automóvil se enfrenta a importantes desafíos, con cambios tecnológicos en un entorno de competencia intensa y una incertidumbre geopolítica persistente", afirmó en un comunicado el consejero delegado PB Balaji.
JLR explicó que los ahorros ayudarán a reducir el volumen de vehículos que necesita vender para cubrir costes hasta unos 300.000 al año.
La compañía prevé invertir entre 15.000 y 18.000 millones de libras (17.300 a 20.800 millones de euros) en los próximos cinco años en electrificación, tecnologías digitales, fabricación avanzada y experiencia del cliente.
También planea lanzar cinco nuevos modelos en los próximos 12 meses y reorientar su estrategia hacia Norteamérica, con el objetivo de lograr un crecimiento de los ingresos de dos dígitos.
"Estas medidas contribuirán a construir una JLR más sólida y competitiva para todos nuestros grupos de interés", añadió Balaji.
Beneficios y ventas, bajo presión
JLR, fabricante de los modelos Range Rover, Discovery y Jaguar, se ha visto afectada por la debilidad de las ventas, problemas de suministro, aranceles de Estados Unidos y las interrupciones causadas por el ciberataque del año pasado.
La facturación cayó un 9,6% interanual, hasta 6.000 millones de libras (6.900 millones de euros), en los tres meses hasta finales de junio, mientras que los volúmenes mayoristas descendieron un 9,2%.
El beneficio antes de impuestos excluidos los elementos excepcionales se desplomó un 68,9%, hasta 109 millones de libras (126 millones de euros), según los últimos resultados financieros de la empresa.
JLR atribuyó en parte este retroceso a las restricciones de suministro, a las perturbaciones vinculadas al conflicto en Oriente Medio y a la retirada planificada de los modelos Jaguar más antiguos.
La compañía se enfrenta también a una competencia creciente de los fabricantes chinos en un momento en que la industria mundial del automóvil se orienta hacia los vehículos eléctricos. No obstante, el comunicado de JLR no cita a los rivales chinos como motivo directo de los recortes de plantilla, y se refiere en su lugar de forma más general a una "competencia intensa".
En virtud de un acuerdo comercial entre el Reino Unido y Estados Unidos, los primeros 100.000 coches fabricados en el Reino Unido que se exportan cada año a Estados Unidos afrontan un arancel del 10%. Los vehículos que superan esa cuota están sujetos al tipo arancelario estadounidense más elevado.
Las operaciones de JLR también se vieron alteradas por un importante ciberataque en 2025, que obligó a suspender la producción en sus fábricas británicas durante varias semanas.
La empresa, propiedad del fabricante indio Tata Motors, produce la mayor parte de sus vehículos en plantas repartidas por todo el Reino Unido. Emplea a unas 34.000 personas en el país, y se espera que la mayoría de los recortes afecten a sus operaciones en el Reino Unido, aunque la compañía no ha detallado cómo se repartirán los ajustes entre países.
El Gobierno británico descarta un rescate
El anuncio coincide con la presentación por parte del ministro de Finanzas británico, John Healey, de un plan para reactivar la debilitada economía del país y ayudar a las empresas a hacer frente al aumento de los costes.
La oficina del primer ministro Andy Burnham señaló este lunes que, aunque las condiciones de mercado son difíciles para el sector del automóvil en todo el mundo, el Gobierno británico no se plantea rescatar a Jaguar Land Rover.
Los recortes se producen en medio de una reestructuración más amplia de la industria automovilística europea, en la que los fabricantes lidian con una demanda más débil, mayores costes, aranceles estadounidenses y una competencia creciente de sus rivales chinos.
La semana pasada, Volkswagen acordó con los sindicatos recortar otros 50.000 puestos de trabajo de aquí a finales de la década, lo que eleva a unos 100.000 el total de reducciones de plantilla previstas. El grupo alemán también planea reducir a la mitad su gama de modelos para 2035 y estudia usos alternativos para cuatro plantas en Alemania en el marco de su plan 'Future Plan 2030'.