Una misión hispano-egipcia ha descubierto en Oxirrinco un conjunto funerario romano con papiros, momias decoradas y láminas de oro, entre las que destaca un texto del poema épico de Homero.
Los trabajos arqueológicos que la Universitat de Barcelona y el Institut del Pròxim Orient Antic llevan a cabo en Al Bahnasa, la antigua Oxirrinco, a unos 190 kilómetros al sur de El Cairo, han deparado un hallazgo excepcional: una momia que guardaba en su interior un fragmento de papiro con versos del segundo canto de la 'Ilíada', el poema épico atribuido a Homero.
El descubrimiento tuvo lugar en la llamada tumba 65, un hipogeo que, pese a haber sido saqueado en la antigüedad, conservaba un notable conjunto de materiales funerarios.
Las directoras de la misión, las doctoras Maite Mascort y Esther Pons Mellado, documentaron varias momias con vendajes decorados con motivos geométricos y colores aún vivos, además de sarcófagos de madera policromados y un pequeño lote de objetos metálicos: tres finas láminas de oro y una pieza de cobre. Todos estos elementos formaban parte del ajuar ritual propio de los enterramientos grecorromanos, destinado a guiar al difunto en su viaje al más allá.
Un texto homérico en las entrañas de una momia
El hallazgo cobra una dimensión literaria e histórica singular gracias al papiro localizado en el interior de uno de los cuerpos. El texto conserva un pasaje del Libro II de la Ilíada conocido como el Catálogo de las Naves, una extensa enumeración poética de los contingentes griegos que pusieron rumbo a Troya.
El ministro egipcio de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, destacó que la pieza enriquece el ya prolífico registro arqueológico de la provincia de Al Menia. Hesham Al Leizy, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, subrayó que el yacimiento está aportando nuevas claves sobre los rituales funerarios de Al Bahnasa en época grecorromana.
El profesor Hassan Amer, de la Universidad de El Cairo y responsable del equipo egipcio en la excavación, precisó que la tumba 65, a pesar de su deterioro estructural y los expolios sufridos, ha permitido reconstruir el fascinante proceso de fusión entre las tradiciones funerarias egipcias y las influencias llegadas del Mediterráneo helenístico y romano.
El hallazgo confirma, una vez más, el papel de Oxirrinco como uno de los enclaves documentales y arqueológicos más relevantes del período ptolemaico e imperial.