El presidente francés elogió, durante el homenaje nacional celebrado el miércoles en Los Inválidos al filósofo y sociólogo Edgar Morin, fallecido a los 104 años, la memoria de un hombre que nunca se rindió a «la verdad de un solo bando, de un solo dogma».
"Es un destino excepcional en este siglo", "un humanista de alcance planetario, sí, pero irreductiblemente francés, siempre por sus combates por la libertad, la igualdad, la emancipación, la fraternidad también con todos los pueblos privados de sus derechos", declaró el jefe del Estado ante un gran retrato sonriente del filósofo.
"Para él, la verdad nunca procedía de un solo bando, de un solo dogma. El compromiso no podía convertirse en adoctrinamiento y el futuro estaba abocado al caos si se cedía al abatimiento o a la inacción", añadió.
"Esta energía francesa, generosa, ambiciosa, universal, va a seguir renaciendo", aseguró Emmanuel Macron en un discurso de unos 15 minutos.
La ceremonia tuvo lugar en el patio sur de la cúpula de los Inválidos en presencia de su esposa, la filósofa Sabah Abouessalam, y de numerosas personalidades del mundo político e intelectual, entre ellas el expresidente François Hollande, el sociólogo Jean Viard, el historiador Pascal Ory y el jefe del Gobierno marroquí Aziz Akhannouch.
Edgar Morin fue autor de una obra muy diversa, conocida mucho más allá de Francia y concebida como una reflexión sobre el ser humano a partir de los datos de la ciencia. Pese a su avanzada edad, el filósofo, fallecido el viernes, seguía presente y siendo escuchado en el debate intelectual.
De nombre real Edgar Nahoum, nació el ocho de julio de 1921 en París, en el seno de una familia judía originaria de Salónica, en Grecia, emigrada a París. En 1941 se afilió al Partido Comunista y entró en la Resistencia con el seudónimo de Morin
En 'Autocritique' (1959), el filósofo relata su expulsión del PCF y su desilusión ante el estalinismo. Fue también uno de los fundadores del comité de intelectuales contra la guerra de Argelia.
Convertido en investigador del CNRS, escribió decenas de obras, entre ellas 'La rumeur d'Orléans' (1969), sobre un brote de fiebre antisemita, 'La méthode' (1977-2004), obra mayor en seis volúmenes, así como varios libros sobre ecología, un tema que le preocupaba profundamente.
Tras la caída del Muro de Berlín en 1989, describió el agotamiento del modelo político y económico occidental, la crisis ecológica, el regreso del fundamentalismo religioso, la crisis del orden internacional y el retorno de la guerra en Europa.