La decisión de un alcalde de cancelar una obra sobre refugiados desata polémica en Francia y aviva el temor al control cultural de la ultraderecha.
Cientos de personas se reunieron el sábado frente al teatro de Castres, en el sur de Francia, pese al sofocante calor. No hacían cola para ver una obra, sino para protestar por la cancelación de una de ellas.
El motivo de esta movilización es la polémica que enfrenta al recién elegido alcalde de Castres con uno de los dramaturgos franceses más exitosos del momento.
El diez de junio, Alexis Michalik sorprendió al mundo del teatro y al público cuando anunció que una función prevista en febrero de 2027 de su obra 'Passeport' en Castres había sido cancelada.
El escritor y director explicó en Instagram que la decisión se había tomado "en el último momento, a petición de los responsables municipales recién elegidos de Reagrupación Nacional (RN), el partido de extrema derecha francés".
Estrenada en 2024, 'Passeport' sigue a Issa, un joven eritreo con amnesia en un campo de refugiados del norte de Francia, que emprende un viaje para conseguir un permiso de residencia. La obra narra "historias de exilio, identidad, integración e intercambio", unos temas que no entusiasmaron al alcalde de Castres, Florian Azéma.
El edil retiró la obra de la programación cultural de la ciudad para la temporada 2026-2027, una decisión que aseguró tener "todo el derecho" a tomar.
"Estas decisiones se habían tomado bajo la anterior mayoría y yo tenía total libertad para revisarlas", declaró Azéma a la agencia AFP. El alcalde de extrema derecha denunció una obra que "promueve a los inmigrantes en situación irregular y ofrece una visión bastante peculiar de la Policía; evidentemente eso no refleja lo que defendí durante la campaña municipal".
La decisión de Azéma llega en un momento de crecientes interrogantes sobre la gestión de la cultura por parte de la extrema derecha en Francia. En los últimos meses, representantes de los sectores editorial y cinematográfico han alzado la voz contra el creciente férreo control sobre la cultura del multimillonario conservador Vincent Bolloré.
También músicos han expresado su preocupación mediante una tribuna de opinión publicada la semana pasada en la revista francesa 'Politis' para defender la "libertad de creación" y llamar a la "resistencia frente a la extrema derecha".
Las elecciones municipales de este año han puesto especialmente el foco en la cuestión a escala local, ya que Reagrupación Nacional y sus aliados ganaron 63 ciudades más en 2026, entre ellas Castres.
"No solo me preocupa 'Passeport'", escribió Michalik en Instagram. "Me preocupan todas las obras, todos los artistas y todos los programadores que podrían correr la misma suerte mañana".
El dramaturgo ha recibido amplios apoyos, entre ellos el de la ministra de Cultura, Catherine Pégard, que definió la libertad artística como "una piedra angular de nuestra sociedad democrática".
"Condeno la cancelación de este espectáculo por el único motivo de que su temática no se corresponde con las opiniones políticas del alcalde de Castres", declaró el 16 de junio ante la Asamblea Nacional.
El director del principal y prestigioso certamen teatral de Francia, el 'Festival d’Avignon', Tiago Rodrigues, expresó igualmente su "solidaridad" con Michalik y reiteró que "no trabajaría con un cargo electo de RN".
Aunque 'Passeport' no se representará en Castres, su larga temporada en el parisino Théâtre de la Renaissance continúa y el teatro ofrece incluso un descuento del 50 % para las personas nacidas o residentes en Castres.
El alcalde socialista de Lomme, en el norte de Francia, se ha ofrecido además a programar la obra en diciembre. El montaje regresará incluso al sur del país para una función especial en enero.
"El papel de un cargo electo no es decidir lo que la gente puede ver o pensar", escribió en X el presidente socialista del departamento meridional del Tarn, Christophe Ramond. "La cultura nunca debe ser tomada como rehén por los políticos".