En la cueva de Hohle Fels, arqueólogos han hallado dos pequeñas figuras de aves talladas en marfil de mamut, prueba del refinado sentido artístico de los humanos hace unos 40.000 años.
Las dos figuras, descubiertas por un equipo de la Universidad de Tubinga en los estratos inferiores de la cueva, probablemente fueron realizadas por personas de la cultura auriñaciense que vivían en la región durante el Paleolítico superior.
La talla mejor conservada muestra un ave en posición reposada, posiblemente incubando. La otra representa un pájaro con las alas extendidas, aunque el ala izquierda está rota. Los arqueólogos hallaron ambas figuras a apenas un metro y medio de distancia entre sí.
Miniaturas talladas en marfil de mamut
Las dos esculturas son tan pequeñas que caben en una uña y pesan apenas 1,3 y 0,7 gramos respectivamente. Una de ellas, un ave con las alas desplegadas y una longitud de solo dos centímetros, se considera por ahora la obra de arte más pequeña de la Edad de Hielo descubierta hasta ahora en la región.
"Aquí el marfil de mamut no se utilizó simplemente para crear una forma simplificada del cuerpo de un ave", explica Nicholas Conard, arqueólogo de la Universidad de Tubinga y director de las excavaciones, en un comunicado. "Las observaciones precisas de la naturaleza se plasmaron en figuras cuyo nivel de detalle permite incluso estudiar qué especie de ave se representa y qué está haciendo en ese momento".
El ave en reposo, representada estirada y tumbada, podría estar incubando o posada sobre un nido con huevos. La segunda figura, con las alas extendidas y el cuello estirado, podría mostrar un ave en pleno cortejo, en el momento de despegar o cuando se posa sobre el agua.
¿Perdiz nival o urogallo?
Sin embargo, los arqueólogos aún no están seguros ni de la especie exacta del ave ni de las conductas representadas. Una posibilidad es que las figuras muestren perdices nivales, una especie adaptada al frío cuyos huesos aparecen con frecuencia en yacimientos prehistóricos de la región.
También podría tratarse de aves más grandes, similares a faisanes, como el urogallo, una especie forestal conocida por su llamativa apariencia y sus elaborados rituales de cortejo. El detallado trabajo de talla permite comparar la forma del cuerpo, la postura y la representación de las plumas, pero el pequeño tamaño y la ejecución estilizada de las figuras dificultan una identificación concluyente.
Lo que sí está claro es que ambas especies vivían en Europa ya durante la Edad de Hielo.
La cueva de Hohle Fels, conocida también como Hohler Fels, estuvo habitada durante el periodo auriñaciense, hace entre 43.000 y 28.000 años, por los primeros Homo sapiens, en una época en la que los neandertales ya habían desaparecido de Europa.
En aquella época la humanidad vivió un notable florecimiento cultural y artístico y creó algunos de los instrumentos musicales, piezas de joyería y obras de arte figurativo más antiguos que se conocen. Entre los hallazgos más famosos de la cueva figura la "Venus de Hohle Fels", una figura femenina de marfil de unos 41.000 años, con pechos y caderas marcados, considerada uno de los ejemplos más antiguos de arte figurativo en Europa.
Hohle Fels forma parte de un conjunto de seis cuevas de la Jura de Suabia que gozan de especial protección como patrimonio mundial de la UNESCO. Esta región se considera uno de los paisajes arqueológicos más importantes para estudiar los orígenes del arte humano en Europa.
Desde el inicio de las excavaciones arqueológicas en la década de 1860 se han descubierto allí numerosos hallazgos datados entre 33.000 y 43.000 años, entre ellos algunos de los instrumentos musicales más antiguos que se conocen.
Las figuras pueden verse en el Museo de Prehistoria y Arte de la Edad de Hielo de Blaubeuren hasta el 4 de abril de 2027.