Las Termas de Trajano, en Colle Oppio, acogerán un nuevo museo donde los visitantes podrán contemplar dos de las mayores obras artísticas de la época romana, el Gran Mosaico y la Ciudad Pintada, con aforos limitados para preservar su integridad.
Desde el fin de semana del 12 y 13 de septiembre será posible admirar en Roma el mayor fresco y el mayor mosaico de época romana parcialmente conservados que se hayan descubierto, en el corazón de las Termas de Trajano, donde se inaugurará el nuevo museo.
Así lo ha anunciado el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, en el Colle Oppio, al término de las obras de restauración de la gran exedra y de la galería subterránea que alberga las dos obras hasta ahora inéditas.
El proyecto se ha llevado a cabo en el marco del programa PNRR – Caput Mundi.
Se trata del gran mosaico "De la musa y del filósofo" y del fresco de la "Ciudad Pintada", que Gualtieri ha presentado como un conjunto único, una estratificación que narra más de un siglo de historia arqueológica, desde la época de Nerón y los Flavios hasta la de Trajano.
La Ciudad Pintada y el Gran Mosaico
Las Termas de Trajano fueron diseñadas por Apolodoro de Damasco a petición del emperador Trajano. Inauguradas el 22 de junio del año 109 d. C., ocupaban unos 60.000 metros cuadrados e incluían áreas termales, pórticos y espacios para actividades físicas y culturales y para el ocio. La construcción integró también estructuras más antiguas, entre ellas parte de la Domus Aurea, que permiten seguir la compleja estratificación arqueológica.
La Ciudad Pintada es un fresco de diez metros cuadrados que pertenecía a un edificio anterior a las Termas de Trajano, del siglo I d. C., y representa una ciudad vista desde arriba. Descubierto en 1998, es "quizá la mayor representación existente en un fresco mural de la vista de una ciudad, con sus manzanas y una serie de elementos de enorme belleza, pero también de gran importancia" histórica y documental, ha explicado el alcalde.
En el imponente mosaico mural "De la musa y del filósofo", situado en una amplia sala que se abre a un ninfeo, se representa con gran detalle un puerto romano, sin que se sepa si es real o imaginario, y algunos estudiosos plantean que podría tratarse del puerto de Claudio.
Ya parcialmente visible, tras la restauración la parte descubierta, que permite admirar "al filósofo y otras figuras de una calidad artística extraordinaria", ha explicado Gualtieri, alcanza cinco metros de altura. Sin embargo, los hallazgos realizados bajo la decoración han permitido reconstruir un espacio originalmente mucho más alto, con muros que debían llegar a unos 12 metros.
El alcalde ha añadido que "estas son las dos piezas estrella, realmente únicas, que se podrán ver y cuyos contornos se seguirán excavando al mismo tiempo, porque la Superintendencia continuará el trabajo de investigación".
Visitas con aforo limitado para preservar el patrimonio artístico
Para poder evaluar el impacto de la presencia de visitantes en la conservación de las obras, las primeras visitas se organizarán con carácter experimental para grupos reducidos y solo los fines de semana, con recorridos guiados gratuitos previa reserva, a partir del 12 y 13 de septiembre. A partir del 2 de octubre el recinto podrá visitarse de viernes a domingo. Están previstos seis turnos al día, con un máximo de 15 personas por turno.
Durante la restauración del complejo se han habilitado también áreas de descanso panorámicas y nuevos recorridos peatonales, además de unnuevo sistema de graderíos, concebido para acoger conciertos, conferencias y otros eventos.