El recinto cuenta con una mezquita, un museo y servicios organizados para visitantes, pensados para gestionar una elevada afluencia diaria, y se han mejorado tanto el alojamiento como las infraestructuras de transporte para facilitar el acceso.
Un nuevo complejo conmemorativo dedicado al imán al Bujari ha abierto sus puertas en Samarcanda, Uzbekistán, y ya recibe a visitantes y peregrinos. El lugar fue inaugurado por el presidente del país antes de la festividad de Eid al Fitr, lo que marca la culminación de un amplio proyecto de reconstrucción.
El imán al Bujari está ampliamente reconocido en el mundo islámico por haber compilado una colección de hadices considerada la fuente más autorizada después del Corán. Su mausoleo constituye ahora el núcleo de un complejo diseñado para acoger a un número mucho mayor de visitantes y ofrecer servicios ampliados.
Durante el acto de inauguración, el presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, afirmó que el proyecto refleja las prioridades de desarrollo del país y su apuesta por las infraestructuras religiosas y culturales. También señaló que se espera que el lugar se convierta en un espacio de aprendizaje y reflexión para visitantes de Uzbekistán y del extranjero.
Dimensión del recinto, capacidad de visitantes y oferta museística
El complejo ocupa 45 hectáreas e incluye una mezquita central, el mausoleo del imán al Bujari, edificios administrativos y un aivan sostenido por 154 columnas. Cuatro minaretes se elevan hasta 75 metros y el recinto cuenta con 14 cúpulas.
La capacidad ha aumentado de forma considerable respecto al recinto anterior. Mientras que el complejo previo recibía hasta 12.000 peregrinos al día, el nuevo diseño permite acoger hasta 65.000 visitantes diarios. La mezquita puede albergar a 10.000 fieles, y el patio tiene capacidad para entre 35.000 y 40.000 personas durante grandes celebraciones religiosas como las oraciones de Eid.
Como parte del complejo se ha construido un museo con nueve pabellones. Presenta la vida y la obra del imán al Bujari y explica el proceso de recopilación y registro de los hadices. La exposición incluye además material sobre los profetas mencionados en el Corán, así como información histórica relacionada con la vida del profeta Mahoma en La Meca y en Medina.
Instalaciones pensadas para un elevado número de visitantes
Según Sahobiddin Arzikulov, director del departamento del complejo, el proyecto se ha ejecutado conforme a los estándares de construcción actuales. Confirmó que las instalaciones se han diseñado para acoger a un gran número de visitantes, con zonas específicas para la oración y servicios de apoyo.
Se han instalado áreas de abluciones para mujeres y hombres, equipadas para atender a un gran volumen de visitantes. También se han organizado servicios de guía para gestionar el flujo de peregrinos y ofrecer información sobre el lugar.
Los materiales de construcción se han adquirido en varios países. La piedra utilizada en el exterior procede de Turquía, Grecia, Italia y China, mientras que el mausoleo incorpora piedra natural trabajada por artesanos de India. En total se han empleado 18 tipos de piedra, entre ellos mármol y granito, en todo el recinto.
Los visitantes destacan sobre todo los materiales y los detalles constructivos al describir el complejo. Un visitante procedente de Turquía, Abidin Ozkul, que trabaja en el sector del mármol, aseguró que la calidad de la piedra se aprecia en todo el recinto y refleja el uso de materiales importados y de un trabajo artesanal especializado. Otra visitante, Havva Nur, también de Turquía, subrayó el ambiente del complejo y su idoneidad como lugar dedicado al imán al Bujari.
Infraestructura turística y servicios para visitantes
Además de las instalaciones religiosas y culturales, se ha desarrollado junto al complejo un centro turístico en un terreno de 15 hectáreas. La zona incluye un hotel de cuatro estrellas, dos de tres estrellas, 22 casas de huéspedes familiares con un total de 176 camas y un aparcamiento.
Se han instalado redes de comunicaciones y se ha acondicionado el entorno para facilitar el acceso de los visitantes. Tras la finalización de las obras, la primera oración de Eid al Fitr se celebró en la nueva mezquita. El complejo está ya plenamente operativo y abierto a peregrinos y visitantes que viajan a Samarcanda.