Presentada en Nueva York, la colección Icon reúne ropa, documentos y objetos personales, como el último cheque firmado por Monroe y piezas de su actuación de 1962 para el presidente JFK.
Objetos personales poco comunes que pertenecieron en su día a Marilyn Monroe se exhibirán en una nueva muestra que celebra la vida y el legado de este icono de Hollywood.
Un pase privado en el Waldorf Astoria de Nueva York presentó recientemente algunas de las piezas más destacadas de la Icon Collection, un archivo privado que reúne ropa, documentos, fotografías y objetos de recuerdo cinematográficos vinculados a la estrella.
El coleccionista Bryan Johns, propietario de Icon Collection, afirma que su fascinación por Monroe comenzó en su infancia.
"Creo que empezó cuando era un crío y encontré una revista 'Playboy' debajo de la cama de mi padre", recuerda, en alusión a la famosa fotografía de calendario de Monroe sobre terciopelo rojo. Aquel hallazgo despertó un interés que le acompañaría toda la vida y que acabaría convirtiéndose en una de las colecciones privadas más amplias dedicadas a la actriz.
Entre los objetos más significativos figura el que Johns considera el último cheque que Monroe firmó el día de su muerte, en agosto de 1962. El documento está relacionado con la entrega de muebles para la casa que acababa de comprar en Brentwood, California, la primera vivienda de su propiedad.
Según Johns, los expertos calígrafos que examinaron el cheque destacaron la firma fluida y segura, lo que sugiere que estaba centrada en amueblar su casa y hacer planes de futuro.
Otras piezas vinculan a Monroe con uno de los momentos más célebres de la historia de la cultura pop estadounidense, su actuación en la celebración del cumpleaños del presidente John F. Kennedy en el Madison Square Garden en 1962.
El archivo incluye el programa de Monroe para aquel acto, además de una tarjeta manuscrita de confirmación de asistencia que revela que pagó de su bolsillo la entrada de cinco invitados al concierto.
Otros objetos permiten asomarse al proceso creativo de Monroe y a cómo fue moldeando su personaje público. Una de las piezas más llamativas es un espejo de su casa de Brentwood, ante el que, según se cuenta, pasaba horas estudiando su aspecto y puliendo la imagen que acabaría siendo sinónimo de estrellato mundial.
La colección subraya también la influencia de Monroe en la moda, con vestidos inacabados confeccionados expresamente para su figura, prendas cómodas de uso diario y diseños de la casa italiana Pucci, una de sus firmas favoritas a comienzos de la década de 1960.
En conjunto, las piezas ponen de relieve el contraste entre Norma Jeane Mortenson, la mujer privada, y Marilyn Monroe, el personaje desbordante que ella misma construyó de forma consciente.
Varios de los objetos presentados en Nueva York formarán parte de la próxima exposición Marilyn Monroe: Hollywood Icon, que abrirá sus puertas el 31 de mayo de este año en el Academy Museum of Motion Pictures de Los Ángeles.