Abierta hasta el 28 de junio, la instalación artística de JR, especialista en fotografías XXL, sumerge a los viandantes parisinos en una cueva.
Estalactitas, el sonido de las gotas de agua sobre la roca... en pleno París, el público puede ahora pasear por una cueva sin tener que bajar al subsuelo.
A dos pasos de Notre Dame, el artista JR, especialista en collages fotográficos XXL, ha envuelto el Pont Neuf para crear allí una 'Caverne'. (fuente en francés)
El paisaje sonoro lo ha concebido el compositor de música electrónica Thomas Bangalter, exmiembro del dúo Daft Punk. La estructura, de 120 m de largo, 20 m de ancho y entre 12 y 18 m de alto, cubre todo el puente. Su objetivo es hacer desaparecer la ciudad y transportar a los viandantes lejos de la capital.
"Es realmente una inmersión absoluta, entre el ruido, la luz que es tenue y esa sensación a la vez de encierro pero, al final, también de cierta libertad", cuenta Marie-Christine, que se ha desplazado expresamente para ver la obra de JR. Para Sébastien Depond, es el impacto visual lo que marca la diferencia "Da la impresión de poder ver e incluso tocar estalactitas".
Una obra para atravesar
La caverna se recorre a pie, siete días a la semana y 24 horas al día. Está situada en una de las principales arterias peatonales de París, entre el gran almacén de la Samaritaine y el Hôtel de la Monnaie, y a un paso de la catedral de Notre Dame.
"Pasábamos justo por aquí y pensamos: 'Oh, parece interesante'", explica Fiona, una turista alemana. "También había visto algunos vídeos en las redes sociales, pero no habíamos venido expresamente por esto. Fue muy interesante atravesar este espacio y recordar: 'Ah, sí, estoy caminando sobre un puente'".
En 1985 el Pont Neuf ya había sido envuelto en tela. La obra del matrimonio de artistas Christo y Jeanne Claude, ya fallecidos, atrajo a millones de visitantes.
La apertura se retrasa diez días
La 'Caverne' debía abrir el seis de junio y mantenerse hasta el 28. Sin embargo, el tiempo decidió otra cosa. Fuertes rachas de viento, unidas a intensos aguaceros cuatro días antes de la apertura, dañaron la estructura. Varias grandes roturas en la instalación inflable obligaron a retrasar la apertura al público.
"En todos mis proyectos en el espacio público desde hace más de 25 años siempre me he encontrado con enormes dificultades", explica sin embargo JR este lunes a la AFP. "A menudo era en la otra punta del mundo, así que la gente no se daba cuenta. Aquí es en el corazón de mi ciudad, de nuestra ciudad, y por eso la gente ha podido ver a cielo abierto la obra (de reconstrucción) en pleno espacio público".
Diez días más tarde, la caverna es por fin accesible, esta vez bajo un sol radiante según la previsión meteorológica. Pero el artista JR lo tiene claro, da igual que suban las temperaturas. "Hicimos pruebas durante la ola de calor de hace dos semanas y la 'Caverne' siempre estaba 15ºC más fresca que el exterior. Así que funciona como una cueva de verdad, o casi".