Los comicios fueron vistos en gran medida como un referéndum sobre el primer mandato de Hichilema, en el que la economía de Zambia volvió a crecer tras años de grave crisis fiscal.
El presidente de Zambia, Hakainde Hichilema, ha sido reelegido como presidente con alrededor del 60% de los votos emitidos la semana pasada. Así lo ha anunciado este martes la Comisión Electoral tras unos comicios que, según sus críticos, han sido manipulados por el Gobierno. Hichilema lleva en el poder desde 2021 y se enfrentaba a un nutrido grupo de trece aspirantes encabezados por un exministro provincial, Brian Mundubile, que concurría por primera vez a la presidencia.
Mundubile, que se sumó a la contienda en mayo, obtuvo casi el 38% de los votos, indicó la presidenta de la Comisión Electoral de Zambia, Mwangala Zaloumis. Cinco de las 226 circunscripciones no han sido aún contabilizadas, añadió. "Es poco probable que los resultados pendientes influyan de manera significativa en el resultado global de esas elecciones", ha afirmado la responsable.
La votación del 13 de agosto en este país del sur de África, rico en cobre, quedó ensombrecida por las acusaciones de fraude de la oposición y por una suspensión inédita del recuento en todo el territorio tras ataques contra personal electoral y el robo de papeletas marcadas.
Antes de la votación, los partidos de la oposición y organizaciones de la sociedad civil advirtieron de la reducción del espacio político, señalando las restricciones en la campaña. Las misiones de observación internacionales y nacionales comunican el fin de semana que esas condiciones habían contribuido a una contienda electoral desequilibrada.
Las tensiones aumentaron tras la votación, cuando las autoridades detuvieron a casi una docena de personas, entre ellas destacados dirigentes de la oposición, en una operación en la que se produjo un intercambio de disparos.
El Gobierno sostuvo que los detenidos estaban vinculados a actividades de milicia o de insurgencia relacionadas con las elecciones, acusaciones que fueron rechazadas por el partido NRPUP de Mundubile. Estos comicios se percibían de forma generalizada como un referéndum sobre el primer mandato de Hichilema, durante el cual la economía de Zambia volvió a crecer tras años de dificultades fiscales.