Loader
Encuéntranos
Publicidad

El Supremo de EE.UU. permite a Trump seguir adelante con su salón de baile de 400 millones en la Casa Blanca

El Marine One con el presidente Trump a bordo sobrevuela las obras de la nueva sala de baile de la Casa Blanca (21 de agosto de 2026)
El Marine One con el presidente Trump a bordo sobrevuela las obras de la nueva sala de baile de la Casa Blanca (21 agosto 2026) Derechos de autor  AP Photo/Julia Demaree Nikhinson
Derechos de autor AP Photo/Julia Demaree Nikhinson
Por Gabriele Barbati
Publicado última actualización
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button

El Tribunal Supremo ha permitido, por ahora, que continúen las obras del proyecto de 400 millones de dólares impulsado por Donald Trump. La monumental sala de baile sustituirá al Ala Este de la Casa Blanca y contará con columnas de piedra estadounidense trabajadas en Italia.

La Casa Blanca ha recibido en las últimas horas el visto bueno del Tribunal Supremo para seguir adelante con el salón de baile de 400 millones de dólares con el que Donald Trump quiere sustituir la tradicional Ala Este de la residencia presidencial de Estados Unidos.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Aunque el presidente anunció el sábado el coste total del proyecto, fue Joshua Fisher, director de White House Management and Administration y responsable de supervisar las obras, quien ofreció más detalles, según informa la cadena estadounidense 'CBS'.

Entre esos detalles figura que el columnado del nuevo salón de baile será esculpido "por algunos de los artistas más grandes del mundo". Aún no se ha revelado quiénes serán esos artistas, pero el trabajo se realizará en Italia, adonde se ha enviado piedra caliza de "altísima calidad" extraída en el estado estadounidense de Indiana, según una declaración de Fisher citada por la cadena.

La nueva sala de baile de Trump, con columnas italianas

Las dimensiones del proyecto son enormes, como se desprende de la documentación que las autoridades estadounidenses han remitido al Tribunal Supremo después de que el National Trust for Historic Preservation in the United States solicitara paralizar las obras. La estructura, de más de 8.000 metros cuadrados, será más grande que el edificio principal de la Casa Blanca y tendrá capacidad para albergar hasta 1.000 personas.

En las obras trabajan unos 200 operarios y está previsto utilizar toneladas de acero y cemento, además de mármol y oro, materiales estrechamente asociados a la estética de los proyectos inmobiliarios de Trump y que también han llegado al Despacho Oval, como puede verse durante las comparecencias del presidente.

La Casa Blanca ha asegurado que la financiación de la obra será íntegramente privada. De los cerca de 400 millones de dólares previstos, ya se han obtenido unos 355 millones (305 millones de euros).

El complejo tendrá más de 20 metros de altura y Trump pretende completarlo antes de que termine su segundo mandato presidencial. Según Fisher, la fachada estará "prácticamente terminada" antes de abril de 2028. Es en esta fase donde cobrarán protagonismo los canteros que trabajarán la piedra en Italia. Pero ¿quiénes son y dónde realizarán el trabajo?

Algunos renders de la fachada y de la estructura del nuevo salón de baile en construcción en la Casa Blanca, en Washington
Algunos renders de la fachada y de la estructura del nuevo salón de baile en construcción en la Casa Blanca, en Washington (AP Photo/Jon Elswick)

La larga historia del mármol y de los artistas italianos

La nueva y enorme sala de baile incluirá refugios antiaéreos, instalaciones médicas y salas para reuniones de máxima confidencialidad, además de una pista de aterrizaje en la azotea para drones y helicópteros, techos a prueba de drones y ventanas blindadas, según ha indicado la Casa Blanca.

Todo ello quedará detrás de un columnado corintio que evocará el del cercano Tribunal Supremo y, sobre todo, el del Capitolio de Washington. Para este último, el presidente Thomas Jefferson mandó llamar en 1815 a artesanos italianos para esculpir los capiteles, que finalmente fueron realizados por Giovanni Andrei en Carrara, la ciudad del mármol por excelencia.

En esta ocasión, aún no se han hecho públicos oficialmente los nombres de las empresas implicadas, aunque existen algunas pistas. La Commission of Fine Arts aprobó en febrero un proyecto con ocho grandes columnas en el pórtico principal de la antigua East Wing, y las declaraciones más recientes indican claramente que la piedra procederá de Estados Unidos, aunque será trabajada en Italia.

La tradición de la escultura en mármol de Carrara está inevitablemente ligada a Miguel Ángel, que pasó largas temporadas en esta ciudad toscana supervisando la extracción de mármol blanco de las canteras de los Alpes Apuanos y seleccionando personalmente los bloques necesarios para sus obras maestras.

Carrara cuenta, además, con un precedente directamente relacionado con Trump. En 2010, varios años antes de entrar en política, el actual presidente estadounidense encargó allí elementos decorativos para el salón de baile del Trump International Hotel.

La empresa MTStone Carrara S.r.l. asegura haber realizado 150 m² de paneles de ónice blanco para aquel proyecto, un trabajo que presenta con gran protagonismo en su página web, aunque la compañía no se dedica directamente a la escultura.

Otro posible candidato se encuentra en Pietrasanta, una localidad situada unos 20 kilómetros al sur de Carrara, que también cuenta con precedentes de trabajos destinados a Estados Unidos. En 2008, el escultor local Giancarlo Buratti creó las esculturas para la capilla del Thomas Aquinas College, en California.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

El salón de baile de Trump en la Casa Blanca costará casi 400 millones de dólares

Un tribunal de EE.UU. ordena frenar las obras del salón de baile de Trump en la Casa Blanca

Trump exhibe las obras del gran salón de baile de la Casa Blanca