This content is not available in your region

Crucial ayuda de la Unión Europea para luchar contra la pesca ilegal el océano Índico occidental

euronews_icons_loading
Crucial ayuda de la Unión Europea para luchar contra la pesca ilegal el océano Índico occidental
Derechos de autor  Euronews
Por Denis Loctier  & Euronews

En las Seychelles, un archipiélago situado en el sudoeste del océano Índico, la pesca es la principal fuente de alimento e ingresos, en muchas comunidades pequeñas, como La Retraite, en la isla de Mahé.

Cada tarde, los pescadores locales regresan con sus capturas frescas para venderlas en su nuevo mercado.

Esta instalación, muy limpia y bien equipada, se construyó gracias a un acuerdo alcanzado por la Unión Europea, con naciones como Seychelles, que permite a los buques de la UE faenar en sus aguas territoriales. A cambio, el bloque comunitario apoya a su sector pesquero de diversas maneras. 

Según el presidente de la Asociación de Pescadores, esta nueva instalación hace que su trabajo sea más cómodo, y más seguro. 

"No teníamos ninguna lonja. Así que, no había ningún espacio cubierto. No había infraestructuras para el agua. Antes, vendíamos el pescado en palés de madera, en las cunetas. La mayor parte de este pescado va a parar a pequeños hoteles. Así que, no queremos seguir esa línea que supone un problema para la higiene, y cualquiera puede enfermar", declara Dimitri Maiden, presidente de la Asociación de Pescadores de La Retraite.

Pero... no todo son buenas noticias. A lo largo de los años, las capturas han ido disminuyendo. La asociación insta a los pescadores a pensar en el futuro, y a pescar dentro de límites sostenibles. Sin embargo, las flotas ilegales que vienen de lejos, sin autorización, y saquean estas aguas, son un problema mucho mayor.

"La pesca ilegal desequilibra los ecosistemas marinos, poniendo en peligro la salud del océano Índico occidental. Además, pone en peligro las economías regionales, acabando con los puestos de trabajo, y socavando la ‘seguridad alimentaria’ de los estados costeros", explica Denis Loctier, periodista de Euronews.

El 20 % de las capturas mundiales de atún procede de esta región. El recurso atrae a los pescadores furtivos. ¿Cómo pueden estas naciones controlar y proteger, sus zonas económicas exclusivas?

Un modo es patrullando de manera conjunta. El ‘Osiris II’ era un palangrero mauriciano hasta que fue incautado por pesca ilegal, y convertido en un buque patrulla. Los inspectores proceden de las naciones de la región.

"El objetivo es la vigilancia de los buques de pesca. Es decir, el control de la carga y del personal, de los transbordos que podrían hacerse en el mar, el control de las especies capturadas", afirma Pascal Briand, capitán del Osiris II.

Cada equipo de patrulleros pasa un mes en el mar, inspeccionando buques en varias zonas económicas exclusivas; incluidos los buques europeos presentes aquí. Esta iniciativa de la Comisión del Océano Índico cuenta con el apoyo del programa ECOFISH de la Unión Europea, que recientemente ha dispuesto más de 2 millones de euros para financiar más patrullas marítimas y aéreas. El pescado que Europa importa, de esta región, debe ser capturado de forma legal y sostenible. 

"Muchos barcos están pescando en esta zona sin licencia, sin el equipo adecuado. Nosotros intentamos pescar según reglas estrictas", señala Cédric de Blois, capitán del atunero 'Avel Vad'.

Estas patrullas conjuntas parecen ser eficaces: son una buena medida de disuasión. Las autoridades afirman que los pescadores están cada vez más dispuestos a cumplir con las normas. En los 15 años transcurridos desde que se iniciaron estas patrullas, las infracciones graves han disminuido constantemente. Aun así, de vez en cuando, se atrapa a los infractores.

"Si se trata de una pequeña infracción, solamente se impondrá una multa. Si se trata de una embarcación ilícita e ilegal, puede que tengamos que llevarla directamente al puerto, para un control más exhaustivo en tierra", indica Romain Pouvreau, inspector pesquero.

También se están reforzando los controles portuarios, con un mayor número de funcionarios de pesca que pasan por programas de formación mejorados. De vuelta a las Seychelles, los buques pesqueros son inspeccionados de forma rutinaria mientras desembarcan sus capturas en el puerto de Victoria. Este barco de bandera española tiene todos sus papeles en regla. Los barcos que pescan sin la debida licencia suelen mantenerse alejados de los puertos locales, a menos que sean detectados e interceptados.

Algunas pequeñas embarcaciones venían de la India. Cinco de ellas han sido apresadas por pesca ilegal en apenas una semana. Algunos de los recursos para contrarrestar esta amenaza proceden de los Acuerdos de colaboración de pesca sostenible con la Unión Europea

"Cuesta mucho dinero contar con un seguimiento por satélite, barcos de patrulla en el mar, apoyo aéreo... Así que, los acuerdos han aliviado, realmente, la carga del Gobierno para tener este tipo de cosas en su sitio. Eso ha dado lugar, por ejemplo, a la captura de barcos, y a la mejora de la gestión de la pesca. Estamos desarrollando muchos proyectos para contar con sistemas electrónicos a bordo de nuestras propias flotas", declara Johnny Louys, jefe del Departamento de Control y Vigilancia de la Autoridad Pesquera de Seychelles.

En el Centro de Control de la Pesca, situado en Victoria, la capital de las Seychelles, los funcionarios tienen ahora acceso a algunas de las últimas tecnologías para observar a los buques pesqueros en el mar, incluido el sistema electrónico de vigilancia (EMS).

Las cámaras de vídeo a bordo filman todo el proceso de pesca. Los capitanes son conscientes de que cualquier infracción, quedará registrada.

"Cuando el barco vuelve a puerto, sacamos el disco duro, lo introducimos en nuestro sistema y controlamos las actividades pesqueras. Si hay un mamífero en la red, podemos identificarlo, y si están arrojando algún tiburón, si están descartando, también, alguna captura incidental, podemos verlo ahí", afirma Roddy Allisop, jefe del Centro de Vigilancia Pesquera de Seychelles.

Al igual que Seychelles, otra nación insular del sudoeste del océano Índico, Mauricio, tiene una vasta zona económica exclusiva: cubre más de 2 millones de kilómetros cuadrados en el mar, mil veces la superficie total de Mauricio.

En el Centro local de Control de la Pesca, los funcionarios suelen trabajar con cuadernos de bitácora en papel, recogidos de los buques pesqueros. Las coordenadas escritas deben ser coherentes con los datos proporcionados por el sistema de vigilancia por satélite.

Comparar las notas manualmente es lento y engorroso, por lo que Mauricio está implantando una nueva tecnología de ‘cuadernos de pesca’ electrónicos.

"Todos los cuadernos de bitácora de papel son rellenados a mano por el capitán, y todas las escrituras a mano difieren. Por ello, cuando los estamos examinando aquí, es bastante difícil ver de qué números se trata. Ahora, con el sistema de notificación electrónica, esta tarea será un poco más fácil", señala Divambal Lutchmanen, funcionaria y científica del Centro de Vigilancia de la Pesca del Ministerio de Pesca de Mauricio.

Ocean -Euronews
Control, por medio del ordenador, de la actividad de uno de los barcos que faenan en la zona occidental del océano Índico.Ocean -Euronews

Por último, pero no menos importante, los Acuerdos de Asociación para la Pesca Sostenible de la UE implican la trazabilidad. Europa importa más de 6 millones de toneladas de pescado al año. 

Su origen debe ser totalmente transparente, no solamente en interés de la ‘seguridad alimentaria’, sino también, para combatir la pesca ilegal y el etiquetado incorrecto de los productos del mar

Por ello, las empresas de la cadena de valor del atún, como la empresa frigorífica ‘Froid des Mascareignes’, de Port Louis, han introducido sistemas que permiten a los consumidores finales rastrear el atún, hasta el barco que lo capturó.

"Ahora que hemos puesto en marcha este sistema integral, desde el desembarco hasta el almacenamiento en frío, todo el mundo tiene una visibilidad completa de nuestro trabajo, en tiempo real. Hacemos todo lo posible para proteger los intereses de los clientes, de modo que los consumidores finales tengan una trazabilidad completa hasta que llega a su plato", explica Eddy Mootoosamy, director de operaciones de la compañía 'Froid des Mascareignes'.

Ningún país puede abordar, por sí solo, la gobernanza de los océanos. Tanto las pequeñas comunidades costeras como la gran industria dependen de unas aguas saludables, que solamente pueden preservarse trabajando juntos.