Un análisis de 83 estudios publicado en 'Nature Sustainability' revela un sesgo psicológico que frena la acción ambiental. Pese a que Europa se calienta el doble que la media mundial, los europeos tienden a subestimar su propio riesgo.
La mayoría de la gente cree que el cambio climático afecta más a los demás que a uno mismo, mientras los científicos advierten de que nuestro sesgo psicológico puede estar dificultando los esfuerzos para frenar el calentamiento global.
Investigadores de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, analizaron recientemente 83 estudios con más de 70.000 personas de 17 países. Esto incluye participantes de Estados Unidos, Asia y Europa.
Publicado en la revista 'Nature Sustainability', su estudio concluye que los riesgos relacionados con el clima se subestiman de forma sistemática, incluso cuando la gente se toma en serio las consecuencias de la crisis climática.
¿A quién afecta el cambio climático?
El metaanálisis concluyó que el 65 % de los participantes evaluó su propio riesgo de verse afectados por el cambio climático como menor que el de los demás, algo que, según los científicos, podría reducir la disposición individual a afrontar el aumento de las temperaturas.
Añaden que la elección del grupo de referencia influye de forma significativa en esta forma de pensar del 'no soy yo', y que las evaluaciones del riesgo se distorsionan más cuando la comparación se hace con 'otros en general'. Esto puede referirse a conciudadanos, a la humanidad en su conjunto, así como a países con un riesgo climático global menor.
Este efecto se observó sobre todo en Europa, pese a que el continente se calienta a aproximadamente el doble de la media mundial. El año pasado esto alimentó la frecuencia y la gravedad de los fenómenos meteorológicos extremos, provocó pérdidas económicas a corto plazo de al menos 126.000 millones de euros y causó la muerte de miles de personas.
81 de 83 estudios incluidos en el análisis mostraron que los participantes consideraban menor su propio riesgo que el de los demás, o inferior a la media, tanto en relación con fenómenos meteorológicos extremos como con riesgos climáticos más generales.
"Detectamos el efecto en todos los estudios salvo dos, en los que los participantes eran agricultores en China y Corea del Sur que habían estado expuestos directamente a las consecuencias del cambio climático", afirma Pär Bjälkerbring, profesor titular de Psicología en la Universidad de Gotemburgo. "Esto sugiere que la experiencia directa reduce el efecto".
Un 'sesgo psicológico' ante el cambio climático
Los investigadores señalan que sus resultados muestran que nuestra comprensión de los riesgos relacionados con el clima es limitada y defectuosa y que podría retrasar la acción climática necesaria.
"Incluso cuando la gente reconoce los riesgos reales que plantea el cambio climático, muchos parecen percibirlos como algo que afecta sobre todo a otros", afirma Magnus Bergquist, profesor titular de Psicología en la Universidad de Gotemburgo. "Es un sesgo psicológico que, en el peor de los casos, puede ralentizar los esfuerzos de adaptación al cambio climático y de mitigación".