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El intestino, clave en el envejecimiento del cerebro y la memoria

Tarros de verduras fermentadas, que se cree que favorecen la salud intestinal.
Tarros de verduras fermentadas, que se cree que favorecen la salud intestinal. Derechos de autor  Photo by Anshu A on Unsplash
Derechos de autor Photo by Anshu A on Unsplash
Por Alexandra Leistner
Publicado Ultima actualización
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Estudios recientes no sólo demuestran la importancia del microbioma, sino que también ofrecen indicadores claros de cómo los cambios en las bacterias intestinales pueden señalar o influir en resultados sanitarios específicos.

A menudo denominado el "segundo cerebro" del cuerpo, el intestino es cada vez más reconocido por su papel en la salud general. Nuevas investigaciones sugieren que puede desempeñar un papel directo en el envejecimiento del cerebro, mientras que otros estudios están empezando a identificar cómo es un intestino "sano". En el centro de todo ello está el microbioma, término colectivo que designa los billones de microorganismos que habitan en un entorno concreto, como el intestino humano.

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Investigadores de Stanford Medicine y del Arc Institute de Palo Alto se propusieron entender por qué algunas personas sufren deterioro cognitivo antes que otras. "Lo que hemos aprendido es que la cronología del deterioro de la memoria no está programada, sino que se modula activamente en el organismo, y el tracto gastrointestinal es un regulador esencial de este proceso", afirma Christoph Thaiss, doctor y profesor adjunto de Patología.

El microbioma cambia con la edad

Examinaron el microbioma intestinal -la población bacteriana natural del intestino- y descubrieron que cambia con la edad. En los ratones de más edad, ciertos grupos de bacterias son más comunes.

Estos cambios son detectados por las células inmunitarias del intestino, que desencadenan la inflamación. Esto interrumpe la comunicación entre el intestino y el cerebro, dificultando que el nervio vago envíe señales al hipocampo, la región responsable de la memoria.

Cuando los investigadores estimularon este nervio en ratones de edad avanzada, la memoria mejoró notablemente: los animales eran capaces de reconocer objetos nuevos y recorrer laberintos tan bien como los ratones más jóvenes.

Una especie de mando a distancia para el cerebro
Christoph Thaiss, PhD
Profesor adjunto de patología, Stanford Medicine.

"Tendemos a pensar que el deterioro de la memoria es un proceso intrínseco al cerebro", afirma Thaiss. "Pero este estudio indica que podemos potenciar la formación de la memoria y la actividad cerebral cambiando la composición del tracto gastrointestinal, una especie de mando a distancia para el cerebro".

En lugar de situar la razón del envejecimiento cerebral únicamente en el cerebro, estos hallazgos sugieren que factores de otras partes del cuerpo, como el intestino, desempeñan un papel importante en el mantenimiento de nuestras mentes agudas. Esto abre la puerta a nuevos enfoques para proteger la memoria, desde dietas adaptadas y probióticos hasta terapias que estimulan el nervio vago.

Un paso más hacia la identificación de un intestino "sano

Un estudio dirigido por la Universidad de Cambridge en 2026 ha identificado un grupo de bacterias intestinales denominado CAG-170 que hasta ahora permanecía oculto. Los investigadores descubrieron que estos microbios aparecen con mucha más frecuencia en individuos sanos y son menos comunes en personas con enfermedades crónicas.

El equipo analizó más de 11.000 muestras de intestino humano procedentes de 39 países y descubrió que muchas bacterias intestinales permanecen sin cultivar y sin explorar.

Estas bacterias CAG-170 son estables a lo largo del tiempo y parecen apoyar a otros microbios intestinales al tiempo que producen vitamina B12, lo que sugiere que desempeñan un papel clave en el mantenimiento de un ecosistema intestinal equilibrado.

Y aunque algunas bacterias intestinales están relacionadas con un microbioma sano, otras bacterias y compuestos, conocidos como metabolitos, podrían ayudar a detectar enfermedades específicas.

Un estudio reciente de la Universidad de Birmingham y la University Hospitals Birmingham NHS Foundation Trust ha identificado, mediante IA y aprendizaje automático, partes del microbioma que podrían ayudar a detectar y tratar enfermedades gastrointestinales como el cáncer colorrectal, el cáncer gástrico y la enfermedad inflamatoria intestinal.

En conjunto, estos estudios ponen de relieve que el microbioma es un regulador clave de la salud, que influye en importantes funciones corporales, desde la digestión y el riesgo de enfermedades hasta el envejecimiento y la función de nuestro cerebro.

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