Los embajadores de los 27 se reúnen en Bruselas para coordinar protocolos y evitar nuevas crisis. Aunque los expertos aclaran que no es como la COVID-19, el ECDC y la OMS vigilan a los pasajeros del crucero en cuarentena de 42 días para contener la cepa Andes.
Con la sombra de la pandemia de COVID-19 aún muy presente y pese a que los expertos sanitarios insisten en que el brote de hantavirus tiene poco que ver con el coronavirus, los Estados miembros de la Unión Europea buscan reforzar la coordinación y la prevención.
Los embajadores de la UE se reúnen en Bruselas para debatir protocolos de respuesta coordinada y el intercambio de información.
El principal objetivo de la reunión es garantizar que los Estados miembros compartan sus datos y pongan en marcha protocolos comparables dentro de Schengen.
Todos los pasajeros han sido ya trasladados a sus países de origen, donde quedarán sometidos a sus propios protocolos nacionales.
Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyen una estricta supervisión en el domicilio o en un centro de cuarentena durante 42 días, a partir del diez de mayo.
Sin embargo, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha señalado que cada país conserva la soberanía para adaptar estas recomendaciones a su propio contexto nacional.
Los protocolos vigentes difieren entre países. Mientras que los pasajeros españoles guardan cuarentena en el hospital militar Gómez Ulla de Madrid, los de Países Bajos y Bélgica harán el aislamiento en sus domicilios.
"Tenemos que recordar que han estado un mes en un barco, sin visitas y sin ver a sus seres queridos, esto también debe tenerse en cuenta", señaló Gianfranco Spiteri, jefe de la sección de inteligencia epidémica global y seguridad sanitaria del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades, en una rueda de prensa el miércoles.
"Pero, por supuesto, la prioridad clave es que todo sea seguro para los pasajeros y para sus seres queridos".
Spiteri añadió que cada país puede decidir dónde y cómo aislar a los pasajeros, teniendo en cuenta la disponibilidad de instalaciones médicas, si un pasajero dispone de condiciones adecuadas en su casa para guardar allí la cuarentena y la facilidad de acceso a tratamiento en caso necesario.
Hay dos pasajeros, uno en Francia y otro en España, que han mostrado síntomas durante el periodo de cuarentena y están siendo tratados en el hospital.
El ECDC ha confirmado además que todos los pasajeros europeos que viajaban en el barco han sido localizados y siguen ya los protocolos médicos y de cuarentena necesarios.
La UE ve necesaria una mejor coordinación
El brote de hantavirus ha activado los mecanismos de coordinación y respuesta de emergencia de la Unión Europea.
El brote nos ha "recordado a todos nuestra vulnerabilidad en materia de salud", señaló el comisario europeo de Asociaciones Internacionales, Joseph Sikela, en una rueda de prensa el miércoles durante la presentación de la Iniciativa de Resiliencia Global.
"Todos recordamos el impacto de la COVID-19 en nuestras vidas. La realidad es que la frecuencia y la intensidad de los brotes de enfermedades están aumentando", añadió.
La iniciativa es el último esfuerzo de la UE para responder a los retos sanitarios globales mediante una mejor prevención y una respuesta oportuna a futuras amenazas para la salud.
Después de que se declarara el brote a bordo del crucero MV Hondius y se decidiera que el buque atracara en España, el país activó el Mecanismo de Protección Civil de la UE, que ayuda a movilizar asistencia entre los Estados miembros para hacer frente a emergencias.
A través de este mecanismo, varios países de la UE han contribuido con vuelos de evacuación y soluciones de transporte en un esfuerzo coordinado.
Según la Comisión Europea, Francia, Países Bajos, Grecia e Irlanda han llevado a cabo operaciones de evacuación coordinadas y cofinanciadas por la UE, con el aeropuerto de Tenerife Sur designado como centro operativo.
"Las amenazas para la salud pueden cruzar fácilmente las fronteras y por eso la coordinación es fundamental", afirmó la comisaria europea de Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib.
El hantavirus no es como la COVID-19
Aunque a menudo se mencionan en la misma frase, los expertos en salud recuerdan que el hantavirus no es como la COVID-19.
"No se parece en nada a la COVID, es un virus distinto, con una evolución de la enfermedad diferente", explicó Luke O'Neill, profesor de bioquímica en el Trinity College de Dublín, al programa matinal de referencia de 'Euronews', Europe Today.
Su consejo a la población es: "no se preocupen".
O'Neill explicó que, pese al temor inicial de que el virus hubiera mutado, se ha demostrado ya que se trata de la conocida cepa Andes.
"Está en todos los medios, los ciudadanos europeos están preocupados y, por supuesto, todo lo que podamos hacer para tranquilizar a la gente es lo más importante", añadió O'Neill.
La epidemióloga de enfermedades infecciosas de la OMS, Maria Van Kerkhove, quiso tranquilizar en una rueda de prensa y subrayó: "Esto no es SARS-CoV-2. Esto no es el inicio de una pandemia de COVID. Es un brote que vemos en un barco".
Van Kerkhove explicó que el hantavirus no se propaga de la misma manera que los coronavirus, sino a través de un "contacto estrecho e íntimo".
Los próximos pasos
El ECDC centrará ahora sus investigaciones en entender cómo se infectaron los pasajeros y en conocer mejor el propio virus.
"Nuestra hipótesis actual es que el primer caso probablemente se infectó mientras viajaba por Argentina en las semanas previas al embarque y que, muy probablemente, este pasajero transmitió el virus al resto de pasajeros que lo contrajeron a bordo, y los periodos de incubación parecen encajar con este proceso", señaló Spiteri.
La agencia ha confirmado que no hay motivos para sospechar que se trate de un virus nuevo o de una nueva cepa.
"Confiamos en aprender mucho más sobre este episodio y sobre estos brotes de virus en el futuro, y eso nos ayudará a responder y a prevenir la enfermedad", añadió.