Los científicos señalan que los comedores escolares universales y gratuitos reducen las expulsiones en primaria y secundaria. ¿Qué países europeos los ofrecen?
La gratuidad universal de las comidas escolares puede contribuir a mejorar el comportamiento del alumnado, según un nuevo estudio (fuente en inglés).
Investigadores de Estados Unidos y Corea del Sur han analizado datos de 95.000 centros escolares estadounidenses, a partir de la información recopilada por la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación entre los cursos 2011-2012 y 2017-2018.
El estudio constata que, en los centros que implantaron programas universales de comedor gratuito, las expulsiones temporales del centro se redujeron en torno a un 10 % en primaria y a un 6 % en secundaria.
La expulsión temporal del centro es una medida disciplinaria que consiste en prohibir durante un tiempo la asistencia del alumnado a clase.
Esta sanción es habitual en países como Reino Unido y España, mientras que está prohibida en Suecia. Diversas instituciones europeas han instado cada vez más a los centros a apostar por enfoques disciplinarios más inclusivos.
"Nuestros resultados muestran que la gratuidad universal de las comidas no es solo una política nutricional, sino también una herramienta para mejorar el clima escolar y la equidad, especialmente en los centros que antes atendían a menos alumnado con bajos ingresos", señaló Andres Cuadros-Meñaca, investigador de la Universidad del Norte de Iowa.
El efecto de reducción de las expulsiones del centro fue más acusado en las escuelas que antes tenían menos alumnado con derecho a comidas gratuitas o a precio reducido.
Trabajos anteriores no habían encontrado un efecto claro de la gratuidad universal de las comidas sobre las expulsiones.
Los autores del estudio sostienen que sus nuevos resultados difieren sobre todo porque han utilizado datos más recientes y métodos que, según explican, tienen más en cuenta el hecho de que los centros adoptan la medida en momentos distintos.
En Europa, los enfoques en materia de comedor escolar son muy dispares. Finlandia, Suecia y Estonia ofrecen comidas gratuitas de forma universal en la mayoría o en la totalidad de los cursos, mientras que Letonia y Lituania las financian solo para algunos niveles.
Dinamarca y Países Bajos, en cambio, no cuentan con programas nacionales de comedor escolar gratuito.
Mientras tanto, en 2022 el 24,7 % de los niños y niñas de la UE estaba en riesgo de pobreza o exclusión social.