La Organización Mundial de la Salud advierte de que los alimentos inseguros perjudican a millones de personas en todo el mundo, especialmente a los niños.
Más de 860 millones de personas enferman y 1,5 millones mueren cada año en todo el mundo por alimentos inseguros, ha advertido la Organización Mundial de la Salud.
En un nuevo informe publicado antes del Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, que se celebra el 7 de junio, la OMS calcula que millones de personas en todo el mundo sufren graves consecuencias para la salud a causa de alimentos contaminados o manipulados de forma inadecuada.
"La seguridad alimentaria no es una cuestión abstracta, afecta a cada comida, a cada familia, cada día", señaló Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
"Los alimentos inseguros siempre han sido un importante problema de salud pública, pero hasta ahora nos faltaba una visión de conjunto de su enorme coste humano y económico".
"Por primera vez, los países disponen de datos propios para ver dónde es mayor la carga. Con esa información, los gobiernos pueden priorizar las medidas necesarias para proteger la salud de la población".
El informe estima que en 2021 las enfermedades de transmisión alimentaria provocaron una pérdida de productividad por enfermedad de unos 310.000 millones de dólares (267.000 millones de euros).
Muchas de estas enfermedades y muertes, añade el organismo, podrían prevenirse mejorando el agua, el saneamiento y la higiene, aplicando prácticas de seguridad alimentaria como la pasteurización y garantizando el acceso a la atención sanitaria de las poblaciones más vulnerables.
La OMS advierte además de que se prevé que el cambio climático tenga un gran impacto en la inocuidad de los alimentos. Los fenómenos meteorológicos extremos, el aumento de las temperaturas del aire y del agua y las alteraciones en los patrones de precipitaciones incrementarán los riesgos asociados a las enfermedades de transmisión alimentaria, tanto las ya conocidas como las emergentes.
Los niños son especialmente vulnerables
Los más afectados son los niños menores de 5 años, que afrontan un riesgo tres veces mayor que los niños mayores y los adultos. Concentran el 29% de la carga sanitaria vinculada a los alimentos inseguros y estuvieron detrás de 143.000 muertes solo en 2021.
"Pese a representar solo el nueve por ciento de la población mundial, los niños pequeños padecen casi un tercio de todos los casos de enfermedades de transmisión alimentaria, en particular las diarreas, que pueden resultar mortales para este grupo de edad vulnerable", señaló la OMS.
Los niños pequeños también son más sensibles a la exposición a sustancias químicas a través de los alimentos, lo que puede afectar al desarrollo cerebral y causar daños neurológicos y del desarrollo a lo largo de toda la vida.
El informe también pone de relieve las profundas desigualdades dentro de los sistemas alimentarios. Las personas que viven en comunidades con pocos recursos soportan la mayor carga sanitaria, especialmente en los países de renta baja y media.
Las regiones de África y Asia Sudoriental concentran conjuntamente casi tres cuartas partes de todos los casos de enfermedades de transmisión alimentaria y el 60% de las muertes a escala mundial.
Cuáles son las principales causas de las enfermedades de transmisión alimentaria
Las enfermedades de transmisión alimentaria son de naturaleza infecciosa o tóxica y están causadas por bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas que entran en el organismo a través de alimentos contaminados. En Europa, las más habituales son las siguientes.
- Campilobacteriosis: principalmente vinculada al consumo de carne de ave cruda o poco hecha, leche no pasteurizada, carne de rumiantes y agua contaminada. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), esta bacteria presenta una clara estacionalidad, con un pico de casos en los meses de verano.
- Salmonelosis: se asocia con más frecuencia a huevos y carne cruda de cerdo, pavo y pollo. Entre los síntomas figuran fiebre, diarrea y calambres abdominales. Puede resultar potencialmente mortal si la bacteria alcanza el torrente sanguíneo.
- Infección por STEC: relacionada con el consumo de carne cruda o poco hecha, productos lácteos elaborados con leche no pasteurizada, verduras de hoja crudas y zumos no pasteurizados.
- Listeriosis: una infección poco frecuente, pero a menudo grave, con altas tasas de hospitalización y mortalidad.