El verano trae días largos al aire libre, pero en buena parte de Europa también marca el auge de las garrapatas. La buena noticia es que unos hábitos sencillos pueden reducir mucho el riesgo de picaduras.
Las garrapatas están activas en gran parte de Europa desde la primavera hasta el otoño, y se encuentran con frecuencia en bosques, praderas, parques, jardines y otras zonas con vegetación. Pueden transmitir enfermedades como la borreliosis de Lyme y la encefalitis transmitida por garrapatas (TBE).
El riesgo no es motivo para quedarse encerrado en casa. Pero dedicar unos minutos a elegir ropa protectora, aplicar repelente y revisar después si hay garrapatas puede hacer que las actividades al aire libre sean mucho más seguras.
La primera regla es sencilla, impedir que las garrapatas alcancen la piel
Cuando se camina por zonas donde puede haber garrapatas, conviene llevar pantalones largos y mangas largas, y meter los pantalones dentro de los calcetines o las botas. La ropa de colores claros permite detectar las garrapatas con más facilidad. Cuando proceda, utilice un repelente de insectos autorizado sobre la piel expuesta y la ropa, siguiendo las instrucciones del producto.
También conviene pensar por dónde se camina
Las garrapatas suelen esperar sobre la vegetación a que pase un huésped, por eso seguir senderos despejados en lugar de pasar entre hierba alta, matorral denso y arbustos puede reducir la exposición. Esto es especialmente importante al hacer senderismo, acampar, trabajar en el jardín o pasar tiempo en parques y zonas boscosas.
Después de pasar tiempo al aire libre, revise todo su cuerpo
Preste especial atención a los pliegues de la piel, la ingle, las axilas, la cintura y la parte posterior de las rodillas. También se deben revisar cuidadosamente la cabeza y el cuello de los niños. Los animales de compañía deben inspeccionarse igualmente.
Si le ha picado una garrapata, no se alarme
Si encuentra una garrapata adherida a la piel, retírela lo antes posible. Como la enfermedad de Lyme es poco probable que se transmita durante las primeras horas tras la picadura, eliminar las garrapatas adheridas a la piel lo antes posible reduce el riesgo. Con unas pinzas de punta fina, sujete la garrapata lo más cerca posible de la superficie de la piel y tire hacia arriba en línea recta, con cuidado y sin girar ni sacudir. Después, lave la picadura y las manos con agua y jabón y aplique un antiséptico.
En lo que respecta a las enfermedades
La enfermedad de Lyme está causada por bacterias y, por lo general, se trata con éxito mediante antibióticos. Actualmente no existe una vacuna autorizada contra la enfermedad de Lyme, por lo que la prevención de las picaduras y la retirada temprana de las garrapatas son especialmente importantes.
La TBE es distinta. Está causada por un virus y puede afectar al sistema nervioso central, a veces provoca meningitis o encefalitis. No existe un tratamiento específico para la TBE, pero la vacunación es una de las formas más eficaces de prevenirla.