Un nuevo estudio señala que los mensajes emergentes que advierten sobre los riesgos de las redes sociales podrían ayudar a reducir su uso entre los jóvenes.
Los productos de alcohol y tabaco llevan advertencias sanitarias sobre sus efectos negativos para la salud. Varios investigadores plantean que las redes sociales podrían beneficiarse de avisos similares, por ejemplo "Usar las redes sociales provoca problemas de sueño, algo perjudicial para la salud" y "El uso de las redes sociales se asocia a importantes daños para la salud mental de niños y jóvenes adultos".
Mensajes emergentes exactamente de este tipo aparecieron en un estudio publicado en la revista 'JAMA Health Forum'. Estos avisos informaban sobre el impacto nocivo de las redes sociales, como depresión, ansiedad, una peor imagen corporal y alteraciones del sueño. Los investigadores confían en que puedan convertirse en otra herramienta más para gestionar de forma más saludable el tiempo que los jóvenes pasan en redes.
"Con sustancias como el tabaco y el alcohol, observamos de media que las etiquetas de advertencia bien diseñadas cambian el comportamiento", explicó la autora principal del estudio, Anna Grummon, profesora adjunta de pediatría. Como las redes sociales son un producto completamente diferente de los cigarrillos o el alcohol, "donde basta con colocar la advertencia en el propio producto y ahí se queda", estas advertencias tienen que ser "básicamente ventanas emergentes", señaló Grummon.
Los investigadores observaron que más de 1.000 jóvenes de 13 a 29 años aumentaron su comprensión de los riesgos que las redes sociales suponen para su bienestar mental después de estar expuestos, mientras hacían scroll, a 14 advertencias sobre seis temas de salud. Estas advertencias abordaban la adicción a las redes sociales, la imagen corporal negativa, las alteraciones del sueño, la depresión, la ansiedad, los daños generales para la salud mental y el hecho de que no se ha demostrado que las redes sociales sean seguras para los jóvenes.
Los participantes declararon de forma constante que estos mensajes de advertencia reducirían su uso de las redes sociales, según los autores.
Los jóvenes evaluaron cada mensaje respondiendo a dos preguntas: "¿Hasta qué punto este mensaje te desanima a usar las redes sociales?" y "¿Hasta qué punto este mensaje aumenta tu conciencia sobre los daños del uso de las redes sociales?".
Los mensajes que funcionaron mejor fueron los que advertían sobre los daños para la salud mental, como la depresión y la ansiedad, con la excepción de la advertencia sobre adicción.
Aunque los datos no indican por qué esos mensajes funcionaron mejor, "si tuviera que especular, diría que se trata de daños que conectan con la gente", señaló Grummon. "Puede que la gente piense 'es verdad, puedo ver que eso les pasa a mis amigos o a mí', y se trata de consecuencias que a la gente le importan".