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La postura de China ante Ucrania puede agotar la paciencia de los países del este de Europa

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Por Alice Tidey & Euronews
Banderas de la Unión Europea y de China colocadas en el interior del Edificio Europa, en Bruselas, el 17 de diciembre de 2019.
Banderas de la Unión Europea y de China colocadas en el interior del Edificio Europa, en Bruselas, el 17 de diciembre de 2019.   -   Derechos de autor  John Thys/Pool Photo vía AP

Criticada por los líderes occidentales por su postura neutral ante la ‘agresión’ de Rusia a Ucrania, China ha tratado de limitar los daños con las naciones del centro y el este de Europa esta semana. Pero, podría ser ya demasiado tarde, han señalado varios expertos a Euronews.

Huo Yuzhen, representante especial de Pekín para el Fondo de Cooperación de Inversiones China-Europa Central y Oriental (PECO), acaba de realizar una gira por ocho países de la región: República Checa, Eslovaquia, Hungría, Croacia, Eslovenia, Estonia, Letonia y Polonia.

En apariencia, el viaje tenía como objetivo promover una mayor cooperación. Pero, al mismo tiempo, sus visitas tenían lugar mientras Pekín sigue reivindicando su neutralidad respecto a la 'guerra de Ucrania'.

Las autoridades chinas se han negado, hasta ahora, a condenar a Moscú por su agresión militar, y han reafirmado su compromiso con una sólida relación bilateral. Las sanciones también están, por el momento, fuera de la ecuación.

Los servicios de inteligencia de Estados Unidos afirman que Rusia ha pedido ayuda militar y económica a China, lo que ha llevado a los países occidentales, que han impuesto cinco series de sanciones a Rusia por la invasión, a lanzar advertencias para que Pekín no socorra al Kremlin.

La guerra en Ucrania es una ‘cuestión existencial’ para los países de las partes central y oriental de Europa

La cumbre Unión Europea-China, celebrada a principios de este mes de abril de 2022, en la que Pekín esperaba mantener la agenda prevista antes de la guerra, centrada en las relaciones bilaterales y los esfuerzos para hacer frente al cambio climático, se vio marcada por la 'guerra de Ucrania'. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subrayó que los acontecimientos en Ucrania "no solamente representan un momento decisivo para nuestro continente, sino también para nuestra relación con el resto del mundo".

Además, añadió que, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, China "tiene una responsabilidad muy especial", y que, cualquier apoyo a la capacidad de Rusia para llevar a cabo la guerra, "causaría un importante daño a la reputación de China en Europa".

El daño al prestigio de Pekín parece haber comenzado

"El hecho de que China se ponga del lado de Rusia y culpe a la OTAN es absolutamente inaceptable para la mayor parte de los países del centro y el este de Europa", declaraba a Euronews Mareike Ohlberg, miembro del programa para Asia del German Marshall Fund de los Estados Unidos.

"El Gobierno chino no parece entender, o no quiere entender, que la guerra, la agresión de Rusia a Ucrania es vista como una cuestión existencial para la mayoría de los países de la región", añadía.

Para la analista, "hay una pequeña posibilidad de que Pekín pueda limitar el daño, al menos superficialmente, prometiendo inversiones o acceso a China. Pero, creo que la mayoría de las relaciones con los países de la región seguirán deteriorándose", explicaba.

Link: Guerra de Ucrania: La UE insta a China a mantenerse neutral, pero sin lograr ninguna garantía

"A falta de cambiar decididamente su posición, sobre la guerra en Ucrania, es poco lo que Pekín puede hacer para compensar la pérdida de confianza a largo plazo", indicaba Mareike Ohlberg.

En la última década, China ha incrementado su presencia económica y política en las regiones central y oriental de Europa, a través de su iniciativa ‘Cinturón y Carretera’, con inversiones para impulsar el comercio bilateral y las infraestructuras locales.

Esto ha tenido cierta influencia en la política interna de la Unión Europea, ya que algunos Estados miembros que se han beneficiado de las inversiones, han utilizado su voz para suavizar las críticas al Gobierno chino en determinados temas. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, por ejemplo, bloqueó las declaraciones de la UE sobre Hong Kong.

Sin embargo, ya existía tensión en las relaciones, antes de la guerra.

¿17+1, 16+1 ... 27+1?

"Muchos países de la llamada cooperación 16+1 se quejaron de la falta de resultados económicos tangibles y de la lentitud de la iniciativa", declaraba a Euronews Tamás Matura, doctor de la Universidad Corvinus de Budapest.

"El papel de China en la pandemia de COVID-19 y el retorno de la mentalidad de la Guerra Fría en las relaciones entre el Este y el Oeste ha provocado cambios sustanciales en las políticas sobre China, de muchos países del centro y el este de Europa. Y, la mayoría de ellos han decidido reforzar los lazos políticos y de seguridad con sus socios tradicionales, como la UE y Estados Unidos. El único Estado miembro de la UE que sigue manteniendo su política favorable a China es Hungría, mientras que otras naciones como Lituania y la República Checa se han distanciado de Pekín", afirmaba.

Lituania ha tenido una relación especialmente turbulenta con las autoridades chinas en el último año, después de que Vilna se retirara de la cumbre de los países del centro y el este de Europa con China y pidiera una posición de la UE "más eficiente, 27+1", que sustituyera al formato "17+1" existente entonces. El país báltico permitió en ese momento que Taiwán abriera una oficina de representación, una embajada de facto, en su capital, con el nombre de "Taiwán" en lugar del aprobado por Pekín: "China Taipéi". El Gobierno chino considera a Taiwán parte de su territorio.

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La disputa llevó a Bruselas a presentar una demanda contra China ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), acusando a Pekín de incurrir en "prácticas discriminatorias" contra Lituania, al negarse a despachar en aduana las mercancías importadas desde el país báltico.

Para Ohlberg, el mejor escenario para Pekín, en relación con el viaje de su representante, era "recoger algunas declaraciones públicas de políticos que el gobierno chino puede utilizar para mostrar que los países de las zonas central y oriental de Europa y China están, supuestamente, en la misma línea".

Pero, al igual que Madura, se mostró escéptica respecto a un cambio de rumbo de China en la región.

El académico subrayaba que la unidad de la Unión Europea se vio reforzada por la guerra ‘a sus puertas’ y que "como resultado, no solamente la posición de Rusia, sino también la de China, se debilitarán en la región".

"Dado que Pekín no ha podido ofrecer ninguna ventaja económica significativa a los miembros comunitarios de Centroeuropa, ni siquiera antes de la pandemia y de la guerra, no espero ninguna mejora importante en las relaciones bilaterales", pronosticaba Tamás Matura.