"Estamos investigándolo todo", ha asegurado Metsola

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Por Sandor Zsiros  & Jorge Liboreiro
Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo.
Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo.   -   Derechos de autor  European Union, 2022.

El Parlamento Europeo revisará los viajes que los eurodiputados no han declarado y los textos legislativos que podrían haberse visto afectados por la presunta trama de sobornos que afecta a la institución. Así lo ha asegurado su presidenta, Roberta Metsola, consciente de la tormenta política que se ha despertado tanto en Bruselas como en otros rincones del bloque.

"Estamos investigándolo todo", ha puntualizado Metsola en una entrevista con Euronews este jueves por la tarde. "Estamos investigando los viajes que han sido aprobados, estamos investigando los viajes que no han sido declarados. Estamos mirando el proceso de presentación de enmiendas, los plazos, la forma en que se negocian las resoluciones", ha detallado la política maltesa.

La investigación iniciada por las autoridades belgas ha desvelado detalles oscuros sobre la labor legislativa que la Eurocámara ha llevado a cabo en los últimos tiempos. Como por ejemplo, una votación a principios de diciembre en una comisión que aprobó la liberalización de visados para Catar y Kuwait, así como una serie de visitas pagadas de varios eurodiputados europeos a la región del Golfo.

Las alarmas sobre posibles "esferas de influencia", ha señalado Metsola, "deberían empezar a sonar antes".

"También nosotros mismos tenemos que tener más consciencia de nuestros actos", ha dicho la presidenta. "Y esto es lo que les diré a todos los miembros (del Parlamento Europeo) y a los miembros del personal: si ven algo que no es correcto, hay que decirlo y hay que hacer algo".

Casi un mes después de que estallara el escándalo de corrupción, Bruselas sigue lidiando con la onda expansiva de la presunta presión que Catar habría realizado de forma ilícita con la ayuda de una red formada por, al menos, cuatro personas. Entre ellas la hasta entonces vicepresidenta del Parlamento Europeo, Eva Kaili, y su pareja, el asistente parlamentario Francesco Giorgi.

Las últimas revelaciones han ampliado considerablemente el alcance de la investigación, implicando potencialmente a otros dos eurodiputados del grupo socialista -Marc Tarabella y Andrea Cozzolino-, así como a funcionarios de inteligencia y diplomáticos de Marruecos. Tanto Catar como Marruecos han negado las acusaciones. Otra eurodiputada socialista, Maria Arena, que no ha sido acusada ni detenida, ha dimitido esta semana de su cargo de presidenta de la subcomisión parlamentaria de Derechos Humanos (DROI). Kaili, Tarabella, Cozzolino y Arena niegan haber cometido delito alguno.

Tras descubir la trama, Roberta Metsola  se ha embarcado en lo que ha denominado como un "rápido" proceso de reforma para restablecer la confianza en la institución y acabar con las malas conductas. "En esencia, (para) reintroducir el concepto de responsabilidad, integridad e independencia", ha explicado Metsola. "Podemos estar orgullosos de nuestro trabajo, pero podemos hacerlo mejor".

La jefa del Parlamento ha presentado este jueves un primer borrador del paquete de reformas, que ha podido ser consultado por Euronews. Se prevén un total de 14 propuestas, como un periodo de reflexión para los ex eurodiputados durante el cual no podrán trabajar en grupos de presión, la prohibición de los grupos de amistad no oficiales, la publicación obligatoria de todas las reuniones programadas, nuevas normas de acceso a los locales parlamentarios y declaraciones más detalladas sobre conflictos de intereses y finanzas personales.

"He querido reunir todas las medidas posibles, pero no son exhaustivas, por lo que podrían mejorarse", ha declarado Metsola a Euronews. "Se hará lo que haya que hacer. Confío en ello", ha sentenciado la maltesa.

Transparencia Internacional y Corporate Europe Observatory, dos organizaciones de la sociedad civil que vigilan a los grupos de presión de la UE, creen que las reformas propuestas son un primer paso "tardío" y "prometedor", pero han criticado el hecho de que dependan de la "autoaplicación" y el "autocontrol" de los propios eurodiputados. "Necesitamos una supervisión independiente y externa. Se otorga demasiada responsabilidad a los asistentes parlamentarios", ha afirmado en un comunicado Michiel van Hulten, director de Transparencia Internacional UE.

Al ser preguntada por las críticas, Metsola ha defendido su paquete y ha recordado que ha recibido un "mandato unánime" de todos los grupos políticos para sacar adelante sus propuestas, que podrían suponer un cambio "inmediato".

La presidenta, que en ningún momento ha mencionado por su nombre ni a Kaili ni a Catar, ha admitido que la falta de cumplimiento de las normas vigentes -más que la ausencia de normas- ha puesto las bases del escándalo de corrupción. "Hay normas que no se aplicaron, que no fueron cumplidas por los diputados del Parlamento Europeo o (sus) empleados. Me gustaría que eso cambiara por completo", ha asegurado Metsola.

"Me gustaría que todo el mundo fuera responsable de sus actos".