Nuevos datos de Eurostat revelan que en 2025 la mayoría de los usuarios de la Unión Europea denegó el uso de sus datos para publicidad. Mientras países como Finlandia lideran este impulso a la soberanía digital, el Gobierno de Francia busca alternativas propias a Microsoft.
Nuevos datos muestran que los ciudadanos de la UE toman más precauciones con sus datos personales en línea, mientras Europa intenta recuperar su soberanía digital frente a las grandes tecnológicas estadounidenses.
Según los últimos datos de Eurostat, en 2025 la mayoría de los internautas de la Unión Europea optó por no permitir que sus datos personales se utilizaran con fines publicitarios, mientras que el 56,2% restringió o denegó el acceso a su ubicación geográfica.
Limitar el acceso a los perfiles de las redes sociales o al almacenamiento compartido en línea también se hizo más común, con un 46% de internautas que tomaron esa medida. La cifra representa un aumento de cinco puntos porcentuales con respecto a 2023.
Además, el 39% de las personas comprobó que el sitio web en el que facilitaron datos personales era seguro, y el 37,6% leyó las declaraciones sobre política de privacidad antes de compartir sus datos personales.
El mayor porcentaje de internautas que tomaron medidas para proteger sus datos se registró en Finlandia (92,6%), seguida de los Países Bajos (91,2%) y Chequia (90,3%). Por el contrario, los porcentajes más bajos se registraron en Rumanía (56%), Eslovenia (57,4%) y Bulgaria (62%).
Amenazas a los datos personales
En algunos casos, organizaciones y reguladores europeos han llevado a las empresas tecnológicas ante los tribunales por el supuesto uso indebido de la información personal de los ciudadanos.
En enero de 2026, la autoridad austriaca de protección de datos presentó una denuncia contra Microsoft por colocar ilegalmente cookies de seguimiento en los dispositivos de un niño sin su consentimiento.
La denuncia, presentada por el grupo de defensa de los derechos de privacidad noyb en junio de 2024, iba dirigida al software educativo de Microsoft, Microsoft 365 Education, que utilizan millones de estudiantes y profesores en las escuelas europeas.
El año pasado, nueve organizaciones de la sociedad civil presentaron una denuncia conjunta contra X, de Elon Musk, por supuestas infracciones de la Ley de Servicios Digitales de la UE. La denuncia se refería al uso por parte de la plataforma de información personal sensible, como opiniones políticas, orientación sexual, creencias religiosas y estado de salud, con fines publicitarios.
Se basaba en una investigación de AI Forensics, una organización europea sin ánimo de lucro que investiga algoritmos influyentes, que descubrió, entre otras cosas, que Dell Technologies se había dirigido en X a usuarios con intereses en determinados medicamentos, orientación sexual y fe.
¿Cómo responden los Gobiernos de la UE?
La UE y sus Estados miembros parecen estar redoblando sus esfuerzos para reprimir el incumplimiento de sus normas digitales y ganar más independencia digital.
El pasado mes de diciembre, la UE impuso a X una multa de 120 millones de euros, la primera de su historia con arreglo a la DSA, por incumplir las obligaciones de transparencia y las normas sobre publicidad.
La UE también trabaja para aumentar su soberanía digital frente a las grandes tecnológicas estadounidenses, ya que Amazon Web Services, Microsoft y Google controlan actualmente alrededor del 70% del mercado europeo de la nube.
En una de las medidas, la Comisión Europea se dispone a adoptar la nueva Ley de Desarrollo de la Nube y la IA. Su objetivo es al menos triplicar la capacidad de los centros de datos de la UE en los próximos cinco a siete años.
Mientras tanto, a nivel nacional, Francia anunció que sustituirá las plataformas estadounidenses Microsoft Teams y Zoom por su propia plataforma de videoconferencia de desarrollo nacional. La plataforma Visio se utilizará en todos los ministerios de aquí a 2027.