El préstamo aprobado por la UE destinará 30.000 millones de euros a apoyo presupuestario para Ucrania y 60.000 millones a la compra de armas y municiones, con el objetivo de sostener el esfuerzo financiero y militar del país.
Los países de la Unión Europea (UE) han alcanzado un acuerdo para conceder un préstamo de 90.000 millones de euros destinado a cubrir las necesidades financieras y militares de Ucrania en 2026 y 2027. El objetivo de Bruselas es efectuar el primer desembolso a principios de abril, con el fin de evitar una caída repentina de la ayuda exterior a Kiev.
El consenso sobre los textos legales fue alcanzado por los embajadores el miércoles por la tarde, después de que Chipre, que ostenta la presidencia de turno del Consejo, presentara una nueva versión del acuerdo.
"El acuerdo de hoy demuestra que la UE sigue actuando con decisión en apoyo de Ucrania y su pueblo. La nueva financiación contribuirá a garantizar la férrea resistencia del país frente a la agresión rusa", declaró Makis Keravnos, ministro chipriota de Finanzas. Al mismo tiempo, añadió, "estamos enviando una señal firme de que la soberanía y la integridad territorial de los Estados deben respetarse plenamente, de acuerdo con el Derecho internacional".
El préstamo, acordado políticamente en una cumbre celebrada en Bruselas, se financiará mediante la emisión de deuda común, con el presupuesto de la UE como garantía para los inversores.
Como parte del acuerdo, Hungría, Eslovaquia y la República Checa quedarán totalmente exentas de cualquier obligación financiera, incluidos los pagos anuales de intereses. La Comisión Europea calcula que los 24 Estados miembros restantes deberán aportar entre 2.000 y 3.000 millones de euros anuales para cubrir los costes asociados.
La financiación se estructurará en dos pilares principales: 30.000 millones de euros en ayuda presupuestaria y 60.000 millones en ayuda militar, un equilibrio que podría modificarse si la guerra llega a su fin.
Compra europea de armamento
La adquisición de armas y municiones fue el último punto de fricción en las negociaciones entre los embajadores. Francia, firme defensora de las políticas de compra europea, presionó para limitar al máximo las adquisiciones fuera del continente.
Finalmente, el préstamo se regirá por el denominado 'principio de cascada': las armas y municiones se adquirirán prioritariamente en Ucrania, la UE, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. Solo si el material no estuviera disponible en esos mercados, se permitirá a Kiev recurrir a otros proveedores, como Estados Unidos.
Los países con asociaciones de seguridad y defensa con la UE, entre ellos Reino Unido, Japón, Corea del Sur y Canadá, también podrán beneficiarse de esta prioridad de compra, siempre que aporten una contribución "justa y proporcionada" a los costes del préstamo.
Este planteamiento coincide con un acercamiento entre Bruselas y Londres. "Es importante contar con la participación del Reino Unido", señaló un funcionario de la UE bajo condición de anonimato. "Por la situación geopolítica, acercar al Reino Unido es positivo para Europa y hará las cosas más flexibles para Ucrania".
Los 90.000 millones de euros se desembolsarán de forma gradual y estarán sujetos a condiciones estrictas. Cualquier retroceso en los esfuerzos anticorrupción por parte de Ucrania conllevará la suspensión de la ayuda.
Ucrania solo tendría que devolver el préstamo si Rusia pone fin a su guerra de agresión y acepta compensar a Kiev por los daños sufridos. Dado que Moscú ha descartado esa posibilidad, Bruselas prevé renovar la deuda 'sine die'.
Los textos jurídicos acordados el miércoles aún requieren la aprobación del Parlamento Europeo, que se ha comprometido a acelerar el procedimiento. El objetivo sigue siendo efectuar el primer pago a principios de abril, una fecha límite señalada por Kiev.
Shona Murray ha contribuido a la información.