El primer ministro húngaro, inmerso en una campaña electoral nacional donde las encuestas no le son favorables, no ha cedido en esta ocasión ante el resto de líderes europeos, bloqueando así 90.000 millones para Ucrania alegando la irrupción del oleoducto Druhzba.
Los líderes de la Unión Europea (UE) no han logrado convencer al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, de levantar el bloqueo al préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania durante las negociaciones en la cumbre del Consejo Europeo celebradas este jueves en Bruselas.
El veto de Orbán se debe a las interrupciones en el suministro de petróleo a través del oleoducto Druzhba, que resultó dañado y, según el Gobierno ultraderechista húngaro, Kiev lo mantiene cerrado deliberadamente. "Queremos recibir de Ucrania el petróleo que nos pertenece y que ahora está bloqueado por ellos. Nunca apoyaré ninguna decisión que favorezca a Ucrania mientras los húngaros no puedan recibir el petróleo que nos corresponde", ha subrayado Orbán.
El primer ministro húngaro compartió un vídeo en redes sociales, aparentemente grabado tras el debate matutino sobre Ucrania, en el que destaca la delicadeza del tema en Bruselas. "Estuve bajo presión de todos los lados", ha admitido para sus seguidores, que en unas semanas deberán elegir nuevo primer ministro.
Orbán insiste en que Ucrania está practicando un chantaje al interrumpir el suministro de petróleo a través del Druzhba. Kiev argumenta que el oleoducto necesita reparaciones tras un ataque con drones rusos a finales de enero.
"Pero lo intentaron en el lugar y el momento equivocados, porque la postura húngara está firmemente arraigada", afirma Orbán, dejando claro que no cederá en un tema que ha suscitado fuertes críticas de otros líderes de la UE.
Los líderes de la UE también mantuvieron una postura firme respecto a la guerra en curso en Oriente Medio, reafirmando su negativa a apoyar las campañas militares de Estados Unidos e Israel. Algunos expresaron su disposición a ayudar a asegurar el estrecho de Ormuz, que Irán está bloqueando. Para que esto suceda, aclara el canciller alemana, la guerra debe terminar.
"Hay mucho que podemos hacer, incluyendo abrir las rutas marítimas y mantenerlas despejadas. Pero no lo haremos mientras continúen las hostilidades; solo lo haremos cuando hayan cesado los combates. También sería necesario un mandato internacional, del que actualmente carecemos. Y por eso aún nos quedan muchos pasos por dar antes de poder siquiera considerar tal asunto", ha expresado Frederich Merz.
"Esta escalada es temeraria. Ayer tuve la oportunidad de hablar con el presidente Trump, y durante la noche él mismo pidió el cese de todos estos bombardeos y ataques contra infraestructuras civiles, instalaciones de gas y petróleo, y también contra el agua. Y quiero decir aquí que apoyamos la idea de una moratoria sobre los ataques contra civiles e infraestructuras civiles en este conflicto, así como una rápida desescalada", ha subrayado así mismo Emmanuel Macron.
Los 27 jefes de Estado y de Gobierno también están debatiendo la competitividad, el mercado único, el comercio, la seguridad, la migración, el sistema multilateral y el próximo presupuesto de la UE.