En redes sociales circulan afirmaciones de que Polonia quiere abandonar la UE y que Varsovia estaría a punto de iniciar el proceso, tras la advertencia del primer ministro Donald Tusk.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, advirtió recientemente de que existe una amenaza real de que Polonia abandone la UE, en un contexto de auge de los partidos de extrema derecha y populistas en el país.
En un mensaje en X, Tusk afirmó que Rusia, los partidarios de MAGA en Estados Unidos y la derecha europea liderada por el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, quieren "destruir" la Unión Europea.
Salir del bloque "sería una catástrofe" para Polonia, advirtió, antes de añadir: "Haré todo lo posible para detenerlos".
El jefe del Gobierno polaco realizó estas declaraciones después de que el presidente Karol Nawrocki, anteriormente vinculado al partido populista de derechas Ley y Justicia (PiS), vetara una legislación que habría permitido a Polonia acceder a casi 44.000 millones de euros en préstamos de defensa de la UE dentro del programa SAFE. Esta decisión ha sido interpretada por muchos como un nuevo giro hacia posiciones más euroescépticas.
Tusk ha intentado contrarrestar el veto de Nawrocki. El presidente, historiador de formación, se ha consolidado como uno de los principales opositores del primer ministro, que busca reforzar los lazos entre Varsovia y Bruselas tras años de tensiones bajo el anterior Gobierno del PiS.
Las declaraciones de Tusk han alimentado el debate en redes sociales sobre la posibilidad de que Polonia inicie un proceso de salida de la UE, en medio de narrativas contradictorias sobre si la ciudadanía realmente desea abandonar el bloque.
Estas dudas han coincidido con la difusión de una serie de vídeos en TikTok generados con inteligencia artificial, posteriormente desmentidos por verificadores polacos, en los que aparecen mujeres jóvenes defendiendo la salida de Polonia de la UE y reproduciendo argumentos habituales de la extrema derecha.
Los vídeos acumularon miles de visualizaciones y parecen dirigidos a audiencias más jóvenes con el objetivo de fomentar el euroescepticismo.
¿Es inminente el 'Polexit'?
No hay ningún movimiento legal inmediato para que Polonia abandone la UE. Como se vio durante el Brexit, un Estado miembro que desee salir debe activar el artículo 50 del Tratado de Lisboa, algo que Polonia no ha hecho. De hecho, el propio Tusk fue quien recibió la carta del Reino Unido invocando este artículo cuando presidía el Consejo Europeo en 2017.
No obstante, sí es cierto que la oposición de derechas en Polonia está intentando frenar una mayor integración europea y cuestionar la primacía de la legislación comunitaria.
Nawrocki y el partido Ley y Justicia defienden una 'Europa de las naciones', en la que la UE funcione principalmente como un bloque económico sin interferir en la soberanía nacional. Por su parte, la Confederación, una formación más pequeña y de extrema derecha, mantiene una posición abiertamente euroescéptica y más favorable a una eventual salida.
Por ello, algunos analistas hablan de un posible 'Polexit legal': un escenario en el que Polonia seguiría formando parte de la UE, pero dejaría de reconocer plenamente la autoridad de sus normas.
Un precedente relevante fue la sentencia de 2021 del Tribunal Constitucional polaco, que dictaminó que ciertos aspectos del derecho europeo eran incompatibles con la Constitución nacional. En los años posteriores se han producido decisiones similares que cuestionan la primacía del derecho comunitario.
¿Quieren irse los polacos?
Aunque algunos análisis apuntan a una posible evolución de la opinión pública, las encuestas muestran que el apoyo a la UE sigue siendo mayoritario en Polonia.
Según un estudio reciente del Centro Polaco de Investigación de la Opinión Pública, el 82% de los ciudadanos respalda la pertenencia a la Unión Europea, frente a un 14% que se opone. Estas cifras apenas han variado en el último año.
Sí existe, sin embargo, división en cuanto al grado de integración: el 26% apuesta por reforzar los vínculos con la UE, mientras que el 23% prefiere una mayor autonomía. Un 32% se muestra partidario de mantener la situación actual.
El mismo estudio indica que el 62% de los polacos considera que una hipotética salida de la UE provocaría más pérdidas que beneficios, frente a un 9% que cree que sería positiva para el país. En este contexto, aunque las advertencias de Tusk reflejan una creciente tensión política, no parece existir ni el respaldo político ni la mayoría parlamentaria necesarios para que Polonia abandone la Unión Europea.