La Fiscalía ha descartado delito en la investigación sobre un contrato de tres millones de euros entre el bufete del expresidente francés y una aseguradora rusa, pero los jueces critican la escasa cooperación de Rusia.
La investigación por tráfico de influencias sobre las actividades de asesoría de Nicolas Sarkozy en Rusia ha sido archivada por la Fiscalía Nacional Financiera (PNF), según anunció el sábado 21 de marzo el ministerio público, que confirmó así una información del medio digital de investigación 'Mediapart'
Esta decisión se ha tomado ante una "ausencia de infracción", precisó la PNF. Según Mediapart, la justicia anticorrupción investigaba desde el verano de 2020, tras un informe del servicio de inteligencia financiera Tracfin, un contrato de tres millones de euros en dos años firmado entre el expresidente de la República y una aseguradora rusa, Reso Garantia, controlada por dos multimillonarios rusos, Serguei y Nikolai Sarkisov.
Reso Garantia, fundada en 1991, es una de las principales aseguradoras de Rusia, especializada sobre todo en seguros de automóvil y moto, con más de 34.000 agentes en ese país y 11 millones de clientes.
En 2007, la aseguradora francesa AXA cerró un acuerdo con los accionistas de Reso Garantia para adquirir una participación del 36,7% en esta compañía por unos 810 millones de euros. Según Mediapart, AXA es un importante cliente del bufete de abogados parisino Realyze, cofundado en 1987 por el expresidente.
Los magistrados financieros no lograron determinar el alcance de las funciones realizadas por Nicolas Sarkozy, debido a la cooperación limitada de Rusia, explicó a la 'AFP' una fuente cercana al caso. Christophe Ingrain, abogado de Nicolas Sarkozy, no ha querido hacer declaraciones sobre estas informaciones.
Nicolas Sarkozy es el primer expresidente en haber sido encarcelado en la historia de la República, tras su condena en septiembre a cinco años de prisión por asociación de malhechores en otra causa, la de la llamada financiación libia.
Se le acusa de haber querido financiar su campaña victoriosa de 2007 con fondos ocultos procedentes de la Libia del dictador Muamar Gadafi, a cambio de contrapartidas comerciales, diplomáticas y judiciales. En su juicio de apelación, que comenzó el 16 de marzo, volvió a proclamar su inocencia ante el tribunal, después de haber sido condenado en primera instancia.