Las elecciones parlamentarias del domingo eran clave para decidir si Eslovenia mantiene su rumbo liberal o gira hacia la derecha.
Los liberales en el poder en Eslovenia y la oposición populista de derechas han quedado prácticamente empatados en las ajustadas elecciones parlamentarias del domingo, según resultados preliminares casi definitivos, lo que abre un escenario de alta incertidumbre política en el país centroeuropeo.
Con cerca del 99% de los votos escrutados, la Comisión Electoral Estatal sitúa al Movimiento por la Libertad, de centroizquierda y liderado por el primer ministro Robert Golob, con un 28,5%, frente al 28,1% del conservador Partido Democrático Esloveno (SDS), encabezado por el ex primer ministro Janez Jansa, aliado del presidente estadounidense Donald Trump.
Este equilibrio impide que ninguna de las dos grandes fuerzas alcance la mayoría en el Parlamento, de 90 escaños, por lo que la formación de gobierno dependerá del apoyo de partidos minoritarios, convertidos ahora en actores clave. Tras conocerse los resultados, Golob se mostró confiado en revalidar el poder y agradeció el respaldo de sus votantes, subrayando que el resultado refuerza la confianza en su proyecto político, aunque advirtió de que esa tendencia puede cambiar.
Un país dividido
La votación se interpretaba como un test decisivo sobre el rumbo del país, si mantener su línea liberal o girar hacia posiciones más conservadoras, y ha puesto de manifiesto las profundas divisiones entre los cerca de 1,7 millones de electores. El Ejecutivo de Golob ha sido una de las voces liberales más firmes dentro de la Unión Europea, mientras que Jansa mantiene una línea populista y estrechos vínculos con el primer ministro húngaro Viktor Orbán.
La campaña estuvo marcada por la polémica difusión de grabaciones que apuntaban a supuestos casos de corrupción vinculados al Gobierno. Las autoridades investigan si el entorno de Jansa y una agencia privada extranjera participaron en su difusión. El líder del SDS ha reconocido contactos con un asesor de la firma Black Cube, pero niega cualquier injerencia.
Esta empresa, dirigida por exagentes de inteligencia israelíes, ha estado implicada en anteriores controversias, entre ellas una operación encubierta vinculada al productor Harvey Weinstein para desacreditar a sus acusadoras. Durante su último mandato (2020-2022), Jansa fue acusado de presionar a los medios y debilitar el poder judicial, denuncias que siempre ha rechazado.
Golob, exdirectivo del sector energético, llegó al poder en 2022 como una alternativa renovadora, pero su Gobierno ha afrontado inestabilidad interna, dificultades en la reforma sanitaria y cambios frecuentes en política fiscal. En política exterior, su Ejecutivo ha adoptado una línea marcadamente propalestina, con el reconocimiento del Estado palestino en 2024 y restricciones a altos cargos israelíes, una postura criticada por Jansa, abiertamente proisraelí.
Eslovenia, con unos dos millones de habitantes, ingresó en la OTAN y la Unión Europea en 2004 y ha alternado el poder entre bloques políticos desde su independencia de Yugoslavia en 1991.