La ayuda oficial al desarrollo registró en 2025 su mayor caída histórica. El presidente Donald Trump lidera los recortes en Estados Unidos con un descenso del 57%. Mientras Alemania y Francia también reducen fondos, España y Hungría resisten la tendencia y aumentan su apoyo.
Las naciones más ricas del mundo están retirando fondos de ayuda a los países más pobres a un ritmo nunca visto, según un nuevo estudio.
En 2025, segundo año consecutivo de descenso, la ayuda oficial al desarrollo (AOD) de los Estados miembros cayó un 23,1% respecto a 2024, hasta algo más de 149.000 millones de euros, según ha informado la OCDE.
A la cabeza del retroceso, Estados Unidos, con el presidente Donald Trump a la cabeza, recortó su presupuesto de ayuda en un 57%, una cifra sin precedentes, lo que representa la mayor parte del déficit mundial.
Junto con los recortes de otros grandes donantes, como Francia (-10,9%), Alemania (-17,4%), Japón (-5,6%) y Reino Unido (-10,8%), representan el 96% de la caída total de la financiación, como subvenciones, préstamos o apoyo técnico y logístico.
La OCDE prevé una nueva contracción del 5,8% en 2026.
¿Quién es el nuevo mayor donante de ayuda internacional?
Tras la caída de la financiación de Washington, Alemania se convirtió en 2025 en el mayor donante de AOD del mundo, con 24.890 millones de euros.
EE.UU. ocupa ahora el segundo lugar, con 24.770 millones de euros, seguido de las instituciones de la UE (22.290 millones de euros) y el Reino Unido (14.700 millones de euros). No obstante, si se considera la AOD como porcentaje de la renta nacional bruta (RNB) de cada país, Noruega encabeza la lista con un 1,03%, seguida de Luxemburgo, Suecia y Dinamarca.
¿Por qué muchos países están reduciendo su presupuesto de ayuda internacional?
Alexei Jones, especialista en acción exterior de la UE del think tank European Centre for Development Policy Management (ECDPM), con sede en Maastricht, declaró a Europe in Motion que el descenso de la ayuda en 2025, aunque significativo, puede explicarse en parte por acontecimientos inesperados que provocaron aumentos en años anteriores.
"Factores excepcionales, como el apoyo a Ucrania y los costes de los refugiados en los donantes", dijo. "A medida que estos evolucionan, se esperaba cierto descenso".
Impulsada por crisis extraordinarias como la COVID-19 y la guerra de Ucrania, la ayuda entre 2020 y 2023 aumentó un notable 35%, frente a solo un 22% en el periodo 2015-2020. Sin embargo, la magnitud de la caída en 2025 -hasta el 0,26% de la RNB- "apunta a una tendencia más profunda", dijo Jones.
"La cooperación al desarrollo ocupa un lugar menos central en la política nacional"
"Los Gobiernos se enfrentan a unas finanzas públicas ajustadas, un crecimiento más lento, el envejecimiento de la población y unas necesidades de gasto cada vez mayores, sobre todo en defensa y políticas internas. En este contexto, los presupuestos de desarrollo suelen ser de los primeros en reducirse".
Jones cree que los recortes también reflejan un cambio político, en el que la cooperación al desarrollo está pasando a ocupar "un lugar menos central en las agendas políticas nacionales"
Según el experto, el desarrollo internacional "sigue siendo una inversión clave en estabilidad, alianzas y capacidad de respuesta a los retos globales compartidos". "El riesgo es que los recortes repetidos y cada vez más profundos -especialmente los que afectan a los más vulnerables- debiliten gradualmente ese papel con el tiempo".
¿Qué países europeos han aumentado su presupuesto de ayuda?
A nivel mundial, 26 de los 34 proveedores redujeron su ayuda, pero algunos resistieron la tendencia. España y Hungría figuran entre los pocos países europeos que aumentaron sus contribuciones, en un considerable 10,7% y 45,7% respectivamente.
Los otros fueron Italia (+0,03%), Islandia (+3,6%), Noruega (+1,7%) y Dinamarca (3%). Por otra parte, las instituciones de la UE también recortaron su presupuesto un 13,8%.
"Aunque este cambio es políticamente comprensible, plantea serias dudas sobre la capacidad de la UE para mantener asociaciones a largo plazo y cumplir sus objetivos de acción exterior", afirma Jones.