La ex primera ministra finlandesa declaró a Euronews que «no puede descartar» que Rusia se esté preparando para una guerra con el resto de Europa y que el bloque «depende tanto de la ayuda de Ucrania como Ucrania del apoyo de la UE».
La ex primera ministra finlandesa Sanna Marin afirmó a Euronews que la Unión Europea debe reconocer que necesita a Ucrania y las lecciones que ha aprendido de la guerra que Rusia libra contra ella para su propia defensa.
Advirtió de que, si no aprovecha la experiencia de Ucrania, el aumento del gasto europeo en defensa será dinero malgastado.
"Cuando estamos construyendo nuestras propias capacidades de defensa y, con suerte, alcanzando ese objetivo del 5% que hemos fijado conjuntamente en la OTAN, la clave no es solo cuánto [dinero invertimos], sino sobre todo en qué lo utilizamos", señaló en el programa de entrevistas de Euronews 12 Minutes With.
"Si lo empleamos de forma equivocada, en modelos tradicionales anticuados que cuestan enormes sumas de dinero y no en aquellos que se usan realmente en el campo de batalla, estaremos desperdiciando cada euro que gastemos", añadió.
El verano pasado, los miembros de la OTAN ratificaron su compromiso de destinar el 5% de su PIB a defensa de aquí a 2035, más del doble del objetivo actual del 2%.
La UE también está incrementando la inversión, entre otras cosas a través de su programa Security Action for Europe (SAFE), un instrumento de préstamos de 150.000 millones de euros diseñado para reforzar la producción de defensa y la capacidad industrial.
Marin celebró estas medidas, pero subrayó que este aumento del gasto exigirá experiencia sobre el terreno, algo que, sostuvo, solo Ucrania puede aportar.
"Ucrania tiene el ejército más grande, operativo y moderno, con experiencia en la guerra contemporánea, y sin Ucrania somos vulnerables."
Añadió que la UE "tiene que entender que dependemos tanto de Ucrania y de sus capacidades como Ucrania depende de nuestra ayuda. Necesitamos comprender hasta qué punto los necesitamos".
Las amenazas rusas y la transformación de la guerra
Según Marin, es necesario este tipo de preparación reforzada porque no puede "descartar" la posibilidad de que Rusia, a la que calificó de "enemigo", se esté "preparando para una guerra con Europa".
"Como Europa, estamos en peligro porque Rusia, mientras hablamos, se está preparando. Está modernizando su ejército y preparándose para conflictos mucho más amplios", afirmó Marin, que ahora trabaja como asesora en la ONG el Tony Blair Institute for Global Change.
El año pasado, el jefe del Ejército alemán, el general Carsten Breuer, advirtió de que Rusia podría atacar a la OTAN en los próximos cuatro años. El jefe de las Fuerzas Armadas suecas, Michael Claesson, señaló a finales del año pasado que Rusia probablemente pondrá a prueba muy pronto el compromiso de defensa colectiva de la OTAN, que establece que un ataque contra un miembro es un ataque contra todos.
Los ataques recientes de Ucrania contra la infraestructura petrolera y gasística rusa, la semana pasada, llevaron a Moscú a lanzar una advertencia a los países y sectores europeos para que no financien la producción de drones de largo alcance de Kiev.
El Kremlin advirtió de que "las decisiones de los dirigentes europeos arrastran cada vez más a estos países a la guerra con Rusia".
Además, Marin apuntó que la transformación de la guerra, con el uso de drones, ciberamenazas e inteligencia artificial para localizar infraestructuras críticas, pone de relieve la urgencia de recibir apoyo técnico de Ucrania.
"Necesitamos sus capacidades, por ejemplo, para fabricar drones, innovar y transformar los medios militares", afirmó.
El uso de estas nuevas tecnologías subraya que las amenazas de Rusia ya no están limitadas por la geografía ni se circunscriben únicamente al flanco oriental de la OTAN.
Un informe del International Centre for Counter-Terrorism (ICCT) publicado a comienzos de este año concluyó que Rusia ha planificado o llevado a cabo al menos 151 operaciones hostiles en Europa, entre otros países, Bélgica, Países Bajos y Dinamarca, desde la invasión de Ucrania en febrero de 2022. Entre ellas figuran actividades con drones, violaciones del espacio aéreo y ciberataques.
"Conocemos esa presión porque estamos cerca de Rusia, pero también en Portugal, en España, en Francia, tienen que entender que no están a salvo aunque estén más lejos de la frontera, debido a las nuevas amenazas y a estas tecnologías", dijo Marin.
"Se pueden colocar drones en cualquier lugar. Se puede cartografiar la infraestructura crítica con inteligencia artificial a una velocidad que ni siquiera alcanzamos a comprender. Por eso también hay que estar preparados en otros puntos y no engañarse pensando que se está a salvo."
'Centrarnos en nuestro propio juego'
Preguntada por si le preocupan los comentarios del presidente estadounidense Donald Trump sobre la OTAN, incluida su descripción de la alianza como un "tigre de papel inútil", Marin afirmó que sigue respaldando la decisión de Finlandia de adherirse en 2023.
"Al mismo tiempo, tenemos que entender y asumir que la OTAN es ahora una organización distinta de la que era cuando nosotros [Finlandia] y Suecia nos incorporamos, debido al cambio en la relación entre Estados Unidos y Europa", señaló.
"Ya ha cambiado y es un hecho del que no podemos escapar. Y eso significa que debemos centrarnos en nuestro propio juego", dijo Marin, que añadió que Europa ya no puede depender de la presencia ni de las capacidades estadounidenses.
Sostuvo que Europa también debe debatir más sobre su propia disuasión nuclear. Francia es la única potencia nuclear de la Unión Europea, pero el continente ha confiado habitualmente en el paraguas nuclear estadounidense como garantía última de seguridad.
Francia, sin embargo, ha planteado que otros países europeos asuman un papel mayor en la disuasión. Esta semana, los dirigentes francés y polaco analizaron la posibilidad de realizar ejercicios conjuntos.
"Yo me prepararía para distintos escenarios. En lo que respecta a la relación entre Estados Unidos y Europa, no podemos recorrer solo el camino en el que desearíamos estar, tenemos que recorrer también el camino en el que podemos acabar", afirmó.
Marin insistió en que quiere que Estados Unidos siga siendo un actor clave en la OTAN. "Queremos una presencia estadounidense en Europa, queremos que la disuasión nuclear de Estados Unidos siga ahí también en el futuro. No veo que estas cosas se excluyan entre sí, pero tenemos que prepararnos para todos los escenarios".