El primer lehendakari en democracia falleció este lunes en Pamplona a los 87 años tras sufrir un infarto mientras nadaba. Pradales le había llamado el "extraordinario arquitecto de Euskadi".
Carlos Garaikoetxea sufrió una parada cardiorrespiratoria esta mañana mientras nadaba en la sociedad deportiva Larraina de Pamplona. Un trabajador del centro logró reanimarle con un desfibrilador antes de que llegaran los servicios de emergencia, pero el primer lehendakari de la democracia no sobrevivió. Tenía 87 años y habría cumplido 88 el próximo 2 de junio.
Con su muerte desaparece el político que, más que ningún otro, tradujo el Estatuto de Gernika en instituciones reales. Cuando Garaikoetxea tomó posesión en abril de 1980, no había Ertzaintza (Policía autonómica), no había Osakidetza (servicio de salud público vasco), no había televisión pública vasca. Había un texto legal y la tarea de convertirlo en un Gobierno que funcionase.
Pamplona fue su ciudad de principio a fin, algo que tiene su propia carga simbólica. Nació allí en 1938, con la guerra civil ya decidida y murió allí este lunes. Navarra nunca entró en el Estatuto de Gernika, aunque el texto lo preveía como posibilidad y esa herida marcó buena parte de su vida política.
Su trayectoria fue la de un hombre de empresa que llegó tarde a la política y lo hizo a fondo. Abogado economista formado en Deusto, pasó por varias compañías industriales antes de que el peso de la época lo atrajera hacia el activismo. Él mismo explicó su entrada en la política con una frase directa: "Me dolía ver en Navarra cómo retrocedía el euskera. Ese fue uno de los puntos más sensibles que me hizo sentir la causa de mi pueblo".
Un homenaje que llegó tarde, o justo a tiempo
En junio de 2025, el actual lehendakari Imanol Pradales rindió homenaje a Garaikoetxea y su equipo en Ajuria Enea. Pradales destacó que los miembros de aquel primer Gobierno comenzaron a construir país desde cero, y llamó a Garaikoetxea el "extraordinario arquitecto de Euskadi".
El propio Garaikoetxea tomó la palabra en ese acto: "Los desafíos de futuro son grandes, pero mayor es nuestra capacidad para superarlos". Garaikoetxea tuvo también presencia en el Parlamento Europeo y en el Parlamento Vasco hasta 2001, año en que se retiró de la actividad política activa.