Eurovisión blanquea la guerra entre el Gobierno de Benjamín Netanyahu y Hamás al permitir competir a Israel, ha asegurado a 'Euronews' en exclusiva el ministro de Cultura de España, Ernest Urtasun. El presidente Pedro Sánchez ha insistido en su respaldo al boicot español del certamen.
El ministro de Cultura de España, Ernest Urtasun, ha acusado a los organizadores de Eurovisión de utilizar la cultura para "blanquear" la guerra en Gaza, y ha criticado con dureza la decisión de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) de permitir la participación de Israel en el certamen.
"La decisión que criticaría, que considero equivocada, es la del consejo de la UER de permitir la participación de Israel", declaró Urtasun en una entrevista en el programa emblemático de 'Euronews' Europe Today. "Eso es lo que está mal desde el principio".
El ministro rechazó la idea de que la propia música estuviera provocando división en torno a la edición de este año y sostuvo que la polémica se debe, en realidad, a la presencia de Israel en pleno desarrollo de la guerra en Gaza.
"No es la música la que está dividiendo a la gente", dijo Urtasun. "La música es un momento de celebración. Eurovisión siempre ha sido un momento de celebración".
Pero afirmó que los eventos culturales con representación de países no pueden ignorar los conflictos internacionales ni las acusaciones en torno a la campaña militar de Israel en Gaza.
"Cuando tienes un concurso en el que están representados países y tienes tanto a Rusia como a Israel bajo la actual investigación de la Corte Penal Internacional, no puedes mirar hacia otro lado", señaló. "Y cuando permites que Israel participe, en realidad estás utilizando la cultura para blanquear lo que está ocurriendo allí".
"No nos corresponde" decir a otros países si deben participar
España se ha consolidado como uno de los países más críticos con la participación de Israel en eventos culturales internacionales. Madrid ha apoyado anteriormente los esfuerzos para suspender a Israel de competiciones y exposiciones, trazando paralelismos con la exclusión de Rusia tras la invasión a gran escala de Ucrania.
Urtasun subrayó que las críticas de España se dirigen a los organizadores de Eurovisión y no a los países que han optado por seguir en el certamen. "No me corresponde decir si un país hace bien o mal participando", afirmó. "Nosotros hemos decidido no hacerlo".
Añadió que la decisión de España de suspender su participación en la edición de este año cuenta con un amplio respaldo social a pesar de la popularidad de Eurovisión en el país.
"La gente en España está muy orgullosa de que nuestra cadena decidiera no participar", dijo. "Es una decisión dolorosa, porque a la gente le encanta Eurovisión en España, se sigue muchísimo cada año (...) Pero creo que la inmensa mayoría de los españoles rechaza la guerra, rechaza el genocidio y está indignada por lo que está ocurriendo en Gaza".
Una retirada por principios
Precisamente este viernes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió la decisión de que España no participe este año en Eurovisión como un gesto político y simbólico ante la presencia de Israel en el certamen. Según explicó, se trata de "una cuestión de coherencia, responsabilidad y humanidad". "No estaremos en Viena pero lo haremos con la convicción de estar en el lado correcto de la historia", sostuvo en un vídeo difundido en redes sociales.
El jefe del Ejecutivo justificó la retirada, acordada por el consejo de administración de 'RTVE', como una decisión "coherente y necesaria" para "plantarse ante la injusticia". En su mensaje, subrayó que el compromiso de España con los derechos humanos y la legalidad internacional no se limita al ámbito institucional, sino que "se expresa también a través de la cultura".
Sánchez apeló además a precedentes recientes para rechazar lo que considera un trato desigual. "Cuando Rusia invadió Ucrania fue apartada del festival y España apoyó esa decisión. Esos principios deben aplicarse también cuando hablamos de Israel, no puede haber dobles estándares", afirmó, recordando que el certamen nació para promover "precisamente la paz".
El mandatario insistió en que el silencio ante los conflictos actuales no es una opción. "Frente a la guerra y el genocidio, el silencio no es una opción", sostuvo, antes de reiterar que "es una cuestión de coherencia, de responsabilidad y de humanidad" y cerrar con un mensaje claro: "Este año será distinto. No estaremos en Viena, pero lo haremos con la convicción de estar en el lado correcto de la historia".
La UER aplica un doble rasero con Israel
Los comentarios tanto de Urtasun como de Sánchez llegan en un momento en que aumenta la presión sobre la UER por la presencia de Israel en Eurovisión, con protestas, críticas de radiodifusores y reacciones políticas que ensombrecen la edición de este año. Las televisiones públicas de España, Irlanda, Países Bajos, Eslovenia e Islandia han amenazado con boicotear o se han retirado de Eurovisión por la participación de Israel.
Durante la semifinal del martes en Viena, el representante israelí Noam Bettan fue recibido con abucheos audibles y cánticos propalestinos de parte de sectores del público, mientras varios manifestantes eran expulsados del recinto.
La disputa ha puesto de manifiesto profundas divisiones dentro de Eurovisión y ha abierto un debate más amplio sobre la supuesta neutralidad política del certamen. Los críticos recuerdan la exclusión de Rusia tras la invasión de Ucrania y sostienen que Israel debería recibir un trato similar por la guerra en Gaza.
La UER ha defendido la participación de Israel y sostiene que Eurovisión es una competición entre radiodifusores y no entre Gobiernos. Pero las crecientes críticas de artistas, cadenas públicas y responsables políticos europeos han convertido la edición de 2026 en una de las más politizadas de la historia del festival.
Urtasun indicó que España estaría dispuesta a volver a Eurovisión en otras circunstancias. "Somos un país al que le encanta participar en Eurovisión", afirmó. "Pero solo tomaremos esa decisión si un evento cultural de ese tipo no se utiliza para blanquear algo muy peligroso".