La Justicia francesa abrirá una investigación tras la denuncia de varias asociaciones contra el príncipe heredero saudí Mohamed bin Salmán, acusado de ordenar el asesinato del periodista disidente Jamal Khashoggi.
Tras una querella presentada por las asociaciones Trial International y Reporteros Sin Fronteras (RSF) contra el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, un juez de instrucción francés investigará la desaparición y asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi.
El periodista disidente, que residía en Estados Unidos, fue asesinado en 2018 en el consulado saudí en Estambul. Su cuerpo, desmembrado, nunca ha sido hallado. Los servicios de inteligencia estadounidenses atribuyeron la responsabilidad directa a Mohamed bin Salmán.
En julio de 2022, con motivo de una visita a Francia del príncipe heredero, las asociaciones Trial International y Democracy for the Arab World Now (DAWN), organización para la que trabajaba Khashoggi, presentaron una denuncia ante la Justicia francesa. Posteriormente, RSF se sumó con una querella.
La Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT) se había opuesto inicialmente a la apertura de una investigación al considerar que las asociaciones no tenían legitimación para presentar este tipo de acciones. Una decisión muy criticada por el abogado de RSF, Emmanuel Daoud, quien denunció una "'realpolitik' en nombre de los intereses económicos superiores de Francia para no incomodar al poder saudí".
Actos de tortura y desaparición forzada
Las organizaciones acusan a Mohamed bin Salmán de complicidad en actos de tortura y desaparición forzada, y le atribuyen en particular haber ordenado el asesinato por asfixia del periodista a manos de sus subordinados. Según el tribunal de apelación francés, "no puede descartarse que estos hechos puedan calificarse de crímenes contra la humanidad".
La PNAT ha confirmado que un juez de la unidad especializada en crímenes contra la humanidad se encargará a partir de ahora de instruir la querella. DAWN, que finalmente no podrá personarse como acusación particular, ha celebrado la decisión como "un paso importante hacia la justicia".
Tras haber sido apartado durante un tiempo de la escena internacional, Arabia Saudí ha ido recuperando su posición en los últimos años. En un encuentro con Donald Trump en la Casa Blanca a finales de 2025, Mohamed bin Salmán calificó el asesinato de Khashoggi de "enorme error", aunque sin reconocer su implicación.