La cumbre se centrará en los anunciados planes del Gobierno de Trump para retirar las garantías de apoyo a la seguridad europea, incluso en guerra, y en el agotamiento de las reservas clave de armas de la alianza por los conflictos vigentes.
Los ministros de Exteriores de la OTAN se reúnen en Suecia para una cumbre de dos días, pocas horas después de hacerse pública la intención del Gobierno de Trump de retirar progresivamente a Estados Unidos de las tareas para garantizar la seguridad europea, incluso en tiempo de guerra.
Los asistentes abordarán también cómo puede la alianza aumentar su producción de Defensa, mientras la guerra en Irán agota sus reservas de armas avanzadas de fabricación estadounidense. Los detalles concretos sobre en qué ámbitos se retirará el apoyo y las capacidades de Estados Unidos se darán a conocer el viernes, pero fuentes de la OTAN han confirmado que el plan "sí modifica la contribución de Estados Unidos a la OTAN en caso de crisis o conflicto".
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, restó importancia al anuncio estadounidense y recordó que el Gobierno de Trump lleva tiempo señalando su intención de distanciarse de la arquitectura de seguridad europea dentro de la doctrina 'America First'. "Esto estaba previsto", aseguró el miércoles en una rueda de prensa en Bruselas antes de la reunión. "Sabemos que se producirán ajustes; Estados Unidos tiene que reorientarse, por ejemplo, hacia Asia".
Pero "esto se hará con el tiempo y de manera estructurada", añadió el ex primer ministro neerlandés, insistiendo en que "Estados Unidos seguirá implicado en Europa". Este ajuste se está definiendo dentro del modelo de fuerzas de la OTAN, el marco con el que la alianza gestiona las fuerzas nacionales y las necesidades generales de disuasión y defensa.
Sin embargo, llega apenas unas semanas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara de forma abrupta que retiraba 5.000 soldados de Alemania tras un enfrentamiento con el canciller alemán, Friedrich Merz, a propósito de la guerra que Estados Unidos e Israel libran contra Irán.
Trump inició este viraje poco después de que el canciller alemán Merz criticase la guerra en Irán impulsada por EE.UU. e Israel (tras semanas de silencio frente a otros dirigentes europeos) y afirmó que los negociadores de la Casa Blanca estaban siendo "humillados" por el régimen de Teherán. Sin embargo, en lugar de recortar 5.000 efectivos en Alemania, Trump canceló en realidad el despliegue de 4.000 soldados que ya se dirigían a Polonia.
Objetivo: aumentar la producción de armas en Europa
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se unirá a sus homólogos en Suecia y, según ha podido saber 'Euronews', insistirá en la urgente necesidad de aumentar drásticamente la capacidad industrial de Defensa de todos los aliados. Para mantener abastecidas a las fuerzas armadas ucranianas en su lucha contra Rusia, los aliados de la OTAN compran armas complejas a Estados Unidos a través de la lista prioritaria de necesidades de Ucrania.
Con los norteamericanos gastando grandes cantidades de sus reservas de munición y armamento críticos, como los sistemas de defensa antiaérea Patriot, en su guerra en Irán, 'Euronews' entiende que, si el ritmo de desgaste se mantiene, el efecto dominó en Europa será la escasez de valiosas entregas de munición para el Ejército ucraniano.
"La cuestión ya no es si tenemos que hacer más", ha dicho Rutte a los periodistas sobre la necesidad de aumentar la producción de armamento. "La cuestión es con qué rapidez pueden los aliados convertir los compromisos en capacidades".
La reunión ministerial de esta semana es una etapa intermedia de cara a la cumbre anual de líderes de la OTAN, que se celebrará en Ankara en julio. Los ministros reunidos en Suecia debatirán si enviar una invitación formal al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que ya estuvo presente en parte de la cumbre del año pasado en La Haya, invitado por el rey de Países Bajos, así como por la anterior Administración estadounidense -bajo el último año de Biden- en Washington.