El hijo del fundador de la compañía textil catalana ha publicado una carta abierta ante sus empleados tras quedar en libertad bajo fianza por el presunto asesinato de su padre, Isak Andic.
El primogénito de los Andic ha comunicado ante los trabajadores de Mango que abandona sus responsabilidades como vicepresidente de la compañía textil fundada por su padre, de quien se investiga su presunto asesinato a manos del propio Jonathan.
Este, no obstante, ha asegurado que mantendrá sus "proyectos familiares, sociales y empresariales" en la misiva abierta que ha enviado a la compañía fundada por Isak Andic. En diciembre de 2024, este empresario turco y catalán cayó -o fue arrojado- por un terraplén de 100 metros en la ruta de las cuevas del Salnitre de Collbató, en la vertiente sur de la sierra de Montserrat en Barcelona.
Tanto Jonathan como Sarah y Judith Andic Raig, sus hermanas menores, controlan el 95% de Mango a través del conglomerado familiar, Punta Na Holding, con sede en el Passeig de Gràcia de Barcelona y que incluye varias empresas y un fondo de capital riesgo repartido entre los tres. El acusado, en principio, no renuncia a estos puestos empresariales y solo abandona la vicepresidencia, que no cuenta con funciones ejecutivas.
"Escribo estas palabras con sinceridad y humildad, desde el dolor, la impotencia y la frustración de encontrarme ante un relato de presunta culpabilidad que no responde a la realidad", afirma el primogénito en el texto difundido. "[Debo] convivir con la más grave, injusta e infundada acusación que puede recaer sobre una persona".
Jonathan se encuentra en libertad bajo fianza -previo abono de un millón de euros- tras su detención y habiendo prestado declaración ante la juez de Martorell, Raquel Nieto, responsable del caso. Su defensa ya ha comunicado que presentará antes del jueves un recurso de apelación contra el auto de prisión por el presunto parricidio.