Macron justificó la operación al considerar "inaceptable" que buques sometidos a sanciones eludan las restricciones internacionales, vulneren el derecho marítimo y contribuyan a financiar la guerra de Rusia en Ucrania.
La Marina francesa interceptó el domingo otro petrolero procedente de Rusia y sometido a sanciones internacionales: el Tagor.
Según el presidente francés, Emmanuel Macron, que difundió en X un breve vídeo de la operación, la intervención se llevó a cabo en aguas del Atlántico y contó con el apoyo de varios socios, entre ellos el Reino Unido, "en estricto cumplimiento del derecho internacional marítimo".
Estos buques, que no respetan ni las normas más básicas de la navegación, "constituyen además una amenaza para el medio ambiente y para la seguridad de todos", recalcó el presidente francés.
"Es inaceptable que haya barcos que esquiven las sanciones internacionales, vulneren el derecho del mar y financien la guerra que Rusia libra contra Ucrania desde hace más de cuatro años", afirmó Macron en su cuenta de X, antes de concluir: "Nuestra determinación es constante y total".
El petrolero, procedente de Múrmansk, fue interceptado frente a la costa de Brest, según informó en un comunicado el prefecto marítimo del Atlántico. Tras una inspección a bordo, la Marina francesa detectó una "irregularidad en el pabellón" y sospecha que el buque "enarbola una bandera falsa". El caso fue puesto en conocimiento de la Fiscalía de Brest y el petrolero fue desviado a una zona de fondeo para continuar las comprobaciones.
Desde septiembre, Francia ha abordado otros tres buques sospechosos de formar parte de la llamada 'flota fantasma' rusa. Todos ellos recibieron autorización para volver a navegar después de que sus armadores abonaran las correspondientes multas.
Moscú recurre a estos petroleros envejecidos y de propiedad opaca para sortear las sanciones occidentales que afectan a sus exportaciones de crudo, una fuente de ingresos clave para financiar la maquinaria bélica del Kremlin en la guerra contra Ucrania. Los buques de la 'flota fantasma' cambian con frecuencia de pabellón o utilizan registros irregulares para intentar eludir los sistemas de seguimiento.
Tras la invasión de Ucrania en 2022, varios países occidentales impusieron sanciones a cientos de embarcaciones vinculadas a esta red. En la actualidad, cerca de 600 buques sospechosos de formar parte de la 'flota fantasma' rusa están sometidos a sanciones de la Unión Europea.