Se trata del tercer buque sospechoso de pertenecer a la 'flota fantasma' del Kremlin, que permite a Moscú eludir las sanciones internacionales, que ha sido interceptado por las autoridades francesas desde el pasado mes de septiembre.
La Marina francesa anunció en un comunicado que había abordado el carguero Deyna el viernes 20 de marzo, en el Mediterráneo occidental. Este buque, que enarbola pabellón de Mozambique y procede de Murmansk, en el noroeste de Rusia, es sospechoso de formar parte de la 'flota fantasma' rusa.
El buque fue interceptado tras una operación llevada a cabo en virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, cuyo objetivo era "verificar la nacionalidad de este buque sospechoso de enarbolar una bandera falsa", según la Prefectura Marítima del Mediterráneo. El examen de los documentos "confirmó las dudas sobre la legalidad de la bandera enarbolada", añadió.
Por ello se presentó una denuncia ante la fiscalía de Marsella, que decidió escoltar el barco hasta un fondeadero para realizar nuevas comprobaciones. Según un vídeo publicado por las fuerzas armadas francesas, los soldados fueron aerotransportados al Deyna, un buque de 250 metros de eslora sancionado por la Unión Europea.
La operación se llevó a cabo en cooperación con el Reino Unido, "que participó en la vigilancia del buque", declaró la Prefectura Marítima.
"Mantenemos el rumbo", ha dicho un encantado Emmanuel Macron, que ha asegurado que Francia "no dejará que esto ocurra". "La guerra en Irán no distraerá a Francia de su apoyo a Ucrania, donde continúa la agresión de Rusia. Estos barcos, que burlan las sanciones internacionales y violan el derecho del mar, son especuladores de la guerra. Buscan lucrarse y financian el esfuerzo bélico ruso", escribió también en X.
Un tercer abordaje
Se trata del tercer supuesto buque de esta flota rusa en la sombra interceptado por Francia. Se sospecha que Moscú utiliza estos buques para eludir las sanciones vinculadas a su guerra contra Ucrania. Francia y otros países han prometido intensificar la represión.
El pasado mes de septiembre, el Boracay, también conocido como Pushpa, fue abordado por las autoridades francesas frente a las costas de Bretaña, intrigadas por su comportamiento. El 23 de febrero, la fiscalía de Brest solicitó un año de cárcel y 150.000 euros de multa para el capitán del petrolero. La decisión final se espera para el 30 de marzo.
El pasado mes de enero, el Grinch también fue interceptado en el Mediterráneo, sospechoso de haber transportado petróleo infringiendo las sanciones impuestas a Rusia. Según las autoridades francesas, había salido de Murmansk enarbolando una falsa bandera comorense. El martes 17 de marzo, París anunció que había devuelto el Grinch a sus dueños, después de que la empresa propietaria del buque pagara una multa de "varios millones de euros".
En declaraciones a 'France 2', el almirante Nicolas Vaujour, jefe del Estado Mayor de la Marina francesa, explicó que la 'flota fantasa' -que, según el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, financia el 40% del esfuerzo bélico ruso- está compuesta por un millar de barcos. Aunque sólo unos pocos han sido abordados, París sigue rastreando estos barcos para "debilitar el modelo de negocio que han puesto en marcha los armadores complacientes con Rusia", afirmó. " Por tanto, Rusia va a tener cada vez más problemas para encontrar armadores que se enfrenten a esta flota fantasma", concluyó.