Los manifestantes acusaron a la comentarista de difundir los relatos del Kremlin a través de medios propiedad del empresario de la comunicación Vincent Bolloré, entre ellos CNews, Europe 1 y 'Le Journal du Dimanche'. Los participantes en la protesta llevaron pancartas contra lo que describían como propaganda de guerra y reclamaron un mayor control por parte de las autoridades francesas y de los reguladores de los medios. Varios cargos electos y periodistas se sumaron a la concentración al considerar que la creciente visibilidad de Fedorova genera inquietud cuando Francia se acerca a las elecciones presidenciales de 2027.
La controversia gira en torno al papel de Fedorova desde que RT France cesó sus emisiones tras las sanciones europeas impuestas después de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022. Los críticos han instado a los reguladores y a los responsables políticos a examinar su presencia mediática, mientras que los defensores de la libertad de prensa sostienen que los medios siguen siendo libres para elegir a sus colaboradores.
Las autoridades francesas han reconocido la preocupación por la influencia extranjera, pero insisten en que en un sistema democrático rigen límites legales. El debate pone de relieve el reto más amplio al que se enfrentan Francia y otros países europeos, que intentan conciliar la libertad de expresión con los esfuerzos para combatir la desinformación y la injerencia política extranjera.