La nueva estrategia europea sobre drogas se extiende hasta 2030, pero las críticas apuntan a que prioriza la acción policial frente a la salud pública. Vea el vídeo.
El problema de las drogas en Europa se está volviendo más complejo. El 9 de junio, la Agencia de Drogas de la Unión Europea (EUDA) publicó su Informe Europeo sobre Drogas 2026, que abarca a 27 países de la UE, Noruega y Turquía. Las conclusiones son preocupantes.
Las drogas son ahora más accesibles, más potentes y más difíciles de interceptar. Las sustancias sintéticas son más potentes, las cadenas de suministro se han sofisticado y la violencia vinculada al narcotráfico ha aumentado en torno a los grandes puertos, entre ellos Amberes, Róterdam y Hamburgo. La EUDA estima que en 2024 al menos 7.600 personas murieron por sobredosis en la UE, principalmente por policonsumo, con los opiáceos como principal causa.
La UE ha puesto en marcha una nueva Estrategia sobre Drogas, aprobada por el Consejo el 4 de junio, que estará en vigor hasta 2030. El plan se articula en cinco grandes ámbitos, la preparación, la salud pública, la seguridad, la prevención de daños y la cooperación con otros países. También incluye una estrategia específica para los puertos y otorga más competencias a Europol, Frontex y la EUDA.
Sin embargo, las voces críticas se muestran escépticas. La Comisión Global de Política de Drogas afirma que la reducción de daños ha quedado relegada frente a la represión y advierte de que blindar los grandes puertos puede limitarse a desplazar el tráfico a otros lugares.