Ucrania logra nuevo apoyo militar y diplomático del G7, incluido más refuerzo antiaéreo, mientras crece la presión para que Rusia negocie. Donald Trump, en un nuevo giro diplomático con respecto a esta guerra, parece inclinarse del lado ucraniano en esta ocasión.
Ucrania ha logrado importantes nuevos compromisos de apoyo por parte de líderes mundiales en la cumbre del G7 en Francia, lo que refuerza sus defensas y su margen de maniobra diplomático frente a Rusia tras meses de un enconado debate transatlántico.
Volodímir Zelenski ha aterrizado en Bruselas para una nueva cumbre de la UE desde Évian, armado con compromisos para reforzar la defensa aérea de Ucrania e intensificar la presión sobre Moscú en un intento de empujar al Kremlin a entablar negociaciones directas con Kiev.
"La cumbre del G7 en Francia ha dado resultados importantes para Ucrania. Sobre todo, hemos acordado un refuerzo adicional de la defensa aérea de Ucrania", ha escrito Zelenski en X. "Nuestros socios garantizarán apoyo a nuestra defensa y a nuestra resiliencia energética", señaló, y añadió que también impondrán nuevas sanciones y más presión sobre Rusia.
Más defensa aérea para Kiev
Los líderes del G7 han adoptado una declaración conjunta en la que se comprometen a aumentar el envío de armas, incluidos sistemas de defensa aérea y capacidades de largo alcance. Quizá sea aún más significativo que, por primera vez, Ucrania pueda tener la oportunidad de producir misiles interceptores antibalísticos en su propio territorio.
En su declaración conjunta, los líderes del G7 dicen estar dispuestos a estudiar la concesión de licencias de producción militar a Ucrania. "Felicitamos a Ucrania por su resiliencia y sus avances en el campo de batalla en los últimos meses, y subrayamos que ahora existe un nuevo impulso. Para respaldarlo y acelerarlo, acordamos incrementar la entrega de capacidades de defensa aérea, sistemas adicionales e interceptores, así como capacidades de largo alcance", señala el texto. "También estamos dispuestos a estudiar la extensión a Ucrania del beneficio de licencias que permitan aumentar la producción militar ucraniana".
Kiev quiere fabricar en su propio territorio interceptores para los sistemas de misiles antibalísticos Patriot, y Zelenski confirmó el martes que volvió a plantear la cuestión al presidente estadounidense Donald Trump en la cumbre del G7. El sistema de defensa aérea Patriot sigue siendo el único sistema de misiles tierra-aire del arsenal ucraniano capaz de contrarrestar la amenaza de misiles balísticos de Moscú.
Fabricados en Estados Unidos por Raytheon y Lockheed Martin, los sistemas de misiles Patriot se han convertido en una pieza clave de la defensa aérea de numerosos aliados de Washington, especialmente en la región del Golfo, así como de Ucrania. Pero la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán ha agotado casi un tercio de las reservas mundiales de Patriots. Según algunas estimaciones, los países del Golfo han lanzado en conjunto más de 1.100 interceptores en los últimos meses.
Lockheed Martin produce alrededor de 600 interceptores al año, y Zelenski asegura que la producción mensual es, como máximo, de entre 60 y 65 misiles. Kiev sostiene que Rusia tiene capacidad para producir el doble, unos 120 misiles balísticos al mes, además de otras clases de misiles. Moscú ha aprovechado la escasez de interceptores de Ucrania en sus últimos ataques, lanzando más de 30 misiles balísticos por noche contra ciudades ucranianas.
"Rusia debería llegar a un acuerdo"
Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, Zelenski ha dedicado mucho tiempo y esfuerzo a convencer al presidente estadounidense de que el principal obstáculo para un acuerdo de paz, o incluso un alto el fuego, no es Kiev sino Moscú. Durante un tiempo, sin embargo, Washington pareció presionar más a Ucrania que a Rusia, instando a Kiev a aceptar lo que muchos consideraban un compromiso desfavorable.
En la reunión del G7 del martes, Trump afirmó que "Rusia debería llegar a un acuerdo", lo que podría señalar un cambio en el enfoque de Washington. "Solo siguen luchando, perdiendo soldados. Pierden tantos soldados... desde la Segunda Guerra Mundial no se ha visto nada igual", dijo el martes el presidente estadounidense. Sin embargo, incluso si Trump acepta presionar a Vladímir Putin para que entable negociaciones directas con Kiev, el Kremlin sigue rechazando esa posibilidad.
Zelenski, por su parte, ha celebrado el creciente consenso entre los líderes del G7 - incluyendo al presidente estadounidense– en el sentido de que Putin está prolongando deliberadamente el conflicto. "Todo el mundo ve que no hay ninguna voluntad por parte de Rusia de poner fin a esto, que está jugando, que es Putin quien no quiere acabarlo. Pero hay que obligarle a hacerlo", afirmó Zelenski.