Las redes sociales se llenan de grabaciones sacadas de contexto y falsas citas para simular una ruptura total entre Estados Unidos y Europa. El equipo The Cube desarma en este 2026 la desinformación que rodea la cumbre de Évian y los supuestos desplantes a los líderes.
Una serie de afirmaciones y vídeos engañosos se ha difundido en las redes sociales tras la cumbre del G7 en Evian, Francia. Los dirigentes de los países del Grupo de los Siete, además de la UE y otros estados invitados, se reunieron allí para abordar los retos geopolíticos mundiales, como los conflictos en Ucrania y Oriente Medio, así como la economía mundial.
Muchas de estas afirmaciones se centran en las interacciones del presidente estadounidense Donald Trump con los dirigentes europeos y en lo que estos han dicho sobre él. The Cube, el equipo de verificación de 'Euronews', ha analizado algunas de las afirmaciones más virales que circulan en las redes.
Según una de estas publicaciones, Trump habría dicho en la cumbre que "Europa se ha vuelto 'woke'" y que en muchos lugares ya no es reconocible, aunque Hungría, Polonia, la República Checa y Eslovaquia han seguido el camino contrario.
La publicación incluye un vídeo en el que el presidente efectivamente pronuncia esas palabras, pero se aprecia que no lo hizo en el G7, ya que en el fondo se ve la cartelería de la Casa Blanca.
En realidad, la secuencia procede de una rueda de prensa que ofreció en febrero, en la que el presidente estadounidense criticó las políticas energéticas y migratorias del continente.
"Quiero que Europa se refuerce, Europa se ha vuelto 'woke'", dijo a los periodistas el 20 de febrero. "Europa no es reconocible cuando uno va a tantos sitios. No todos los países. Cuando miras a Hungría, miras a Polonia, a la República Checa, a Eslovaquia... hay algunos países que han ido claramente en la dirección opuesta".
Más adelante en el discurso, Trump afirmó que "Europa se está hundiendo por dos cosas. La energía y la inmigración". The Cube ya ha desmentido muchas de sus afirmaciones relacionadas con las políticas energéticas y migratorias del continente.
Otros usuarios de redes sociales se burlaron del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, compartiendo vídeos que, según ellos, muestran a Trump dándole la espalda y desairándole.
Aunque en uno de los vídeos parece que Trump se gira para saludar a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, justo cuando se acerca Zelenski, hay pocos indicios de que lo ignorara deliberadamente.
Ambos se reunieron al menos una vez al margen de la cumbre a principios de esta semana, y Trump calificó el encuentro de "buena reunión" y pidió a Rusia que alcanzara un acuerdo con Ucrania para poner fin a la invasión del país.
Zelenski, por su parte, afirmó que durante sus conversaciones con Trump planteó la posibilidad de fabricar en Ucrania interceptores para los sistemas antimisiles Patriot.
Otra afirmación que circula en internet sostiene que el presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que "no son los estadounidenses ni Trump quienes deciden el futuro de Francia, tampoco deciden la ley francesa o europea". Esto es en parte cierto, pero despoja la declaración de su contexto.
Macron concedió una entrevista a 'TF1' durante la cumbre del G7, en la que el medio francés le preguntó si cedería ante las exigencias de Trump para eliminar un impuesto sobre los servicios digitales que grava a los gigantes tecnológicos globales. El presidente estadounidense había amenazado con aranceles del 100% al vino y el champán franceses.
Los impuestos sobre los servicios digitales son gravámenes provisionales a grandes multinacionales tecnológicas como Google y Meta que obtienen ingresos por servicios digitales en países en los que no tienen presencia física. Algunos países europeos han introducido estas medidas, aunque los tipos y las normas exactas varían de un país a otro.
Por ejemplo, Francia aplica un impuesto del 3% a las interfaces digitales, la publicidad en línea y los datos de usuarios, así como un gravamen del 1,2% a los servicios de streaming. Austria, por su parte, impone un impuesto del 5% a los ingresos por publicidad en línea, y Hungría aplica el tipo más alto de Europa, del 7,5%, a la publicidad digital.
Otros países con impuestos similares sobre los servicios digitales son Italia, Polonia, Portugal, España y el Reino Unido.
En la entrevista con 'TF1', Macron señaló que no cedería ante las amenazas de Trump porque "no funcionaba así". Explicó que el impuesto digital era una ley decidida e implantada por varios países europeos.
Sí afirmó que Estados Unidos no decide la ley francesa ni la europea, pero no mencionó específicamente a Trump.
Macron añadió que "esto es normal y no sucederá de otro modo mientras yo esté aquí. Así que tendremos una discusión respetuosa, pero firme".