Los líderes de las grandes potencias europeas se reunieron en Berlín para preparar una cumbre clave de la OTAN sobre Ucrania y el refuerzo del pilar europeo de la Alianza Atlántica el próximo mes.
El presidente francés, Emmanuel Macron, el primer ministro británico, Keir Starmer, la jefa de Gobierno italiana, Giorgia Meloni, y el primer ministro polaco, Donald Tusk, se reunieron en Berlín el miércoles para celebrar una cumbre del E5 organizada por el canciller alemán, Friedrich Merz. El encuentro buscaba reforzar la coordinación política y militar europea en un momento de creciente incertidumbre estratégica.
El formato E5 se puso en marcha en 2024 para reunir a los ministros de Defensa de las mayores potencias militares europeas, tanto por volumen como por inversión, con el fin de coordinar el apoyo europeo a Ucrania, responder a la retirada gradual de Estados Unidos de Europa y poner en marcha proyectos conjuntos de Defensa. La iniciativa pretende consolidar una respuesta europea más autónoma ante los desafíos de seguridad.
Esta reunión de los miembros europeos más influyentes de la OTAN se celebra en vísperas de una cumbre clave de la Alianza los días 7 y 8 de julio en Ankara. La cita se considera determinante para el futuro del apoyo occidental a Ucrania y para la redefinición del equilibrio transatlántico.
La reunión del E5 buscaba además aprovechar el llamado "momento Évian", como lo definió Macron, cuando los líderes del G7, incluido el presidente estadounidense Donald Trump, exhibieron unidad en torno al apoyo bélico a Ucrania y en el aumento de la presión sobre Rusia para que se implique seriamente en las negociaciones de paz. Ese gesto de cohesión es visto como una ventana de oportunidad diplomática.
"El proceso que se inició en la cumbre del G7 en Évian se extendió al Consejo Europeo de la semana pasada y continuará con la cumbre de la OTAN en Ankara, seguida de la Coalición de los Voluntarios en apoyo de Ucrania y de las garantías de seguridad", afirmó Macron en la rueda de prensa posterior a la cumbre del E5. El mandatario subrayó la continuidad política entre los distintos foros internacionales.
La Coalición de los Voluntarios
Berlín siguió adelante con la arriesgada cumbre del E5 pese a la agitación política que sacudió Londres el lunes, después de que Starmer dimitiera como primer ministro presionado por su propio Partido Laborista tras unos resultados desastrosos en las elecciones locales. La inestabilidad británica añadió incertidumbre al encuentro.
Starmer ha desempeñado un papel central en los debates sobre la seguridad europea, codirigiendo junto a Macron la llamada Coalición de los Voluntarios, que busca ofrecer garantías de seguridad y compromisos militares como parte de un futuro acuerdo de paz con Ucrania. Este eje franco-británico ha marcado la agenda estratégica reciente.
Sigue siendo una incógnita hasta qué punto su probable sucesor en Downing Street, Andy Burnham, mantendrá los compromisos de gasto en Defensa y con el proceso de paz de Ucrania. El relevo político podría alterar las prioridades de Londres.
Merz ha situado a Alemania como copresidenta de la coalición, un papel que podría ganar peso si se agrava la crisis política británica o cambia el rumbo de su política. Berlín aspira a asumir un liderazgo más visible en Defensa europea.
A comienzos de este mes, Macron, Starmer y Merz se reunieron con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en el formato E3 para abordar las garantías de seguridad y el apoyo militar, en particular en materia de defensa antibalística y capacidades de ataque en profundidad. El foco estuvo en reforzar la disuasión frente a Rusia.
La reunión suscitó críticas de Italia y Polonia, excluidas de las conversaciones, lo que llevó a ampliar el formato al E5 e incluir a las otras dos grandes potencias europeas en el ámbito de la Defensa. La ampliación buscó corregir desequilibrios políticos dentro de la UE.
Los partidarios del E5 sostienen que el E3 es una base demasiado limitada para tomar decisiones, sobre todo dado el papel de Polonia como centro logístico clave del esfuerzo bélico de Ucrania; cualquier acuerdo de paz, afirman, exigiría la estrecha implicación de Varsovia. La geografía convierte a Polonia en un actor imprescindible. Sin embargo, una grave crisis diplomática está abriendo actualmente una brecha entre Polonia y Ucrania.
Otros consideran que el E3 es el formato natural para las conversaciones con Rusia, ya que el grupo concentra un peso militar sin rival en disuasión nuclear, obtención de inteligencia y capacidades de ataque en profundidad. Ese argumento prioriza la eficacia militar sobre la inclusividad política.
El pilar europeo de la OTAN
La cumbre de Ankara llega en un momento crítico para la OTAN, con Trump molesto con sus aliados europeos por lo que considera una falta de apoyo a su guerra en Irán. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se reunió el miércoles con el presidente estadounidense en una ofensiva de seducción. Las tensiones transatlánticas planean sobre la cita. Rutte se sumó a la conversación de los líderes europeos por videoconferencia.
El telón de fondo de la próxima cumbre de la OTAN es la reducción gradual por parte de Washington de su presencia en Europa, no solo de sus medios militares convencionales, sino también de los llamados habilitadores estratégicos: la logística, las estructuras de mando y las infraestructuras que sustentan la capacidad de proyectar y mantener la fuerza de combate. Este repliegue obliga a Europa a replantearse su autonomía militar.
"Estamos hoy aquí juntos, en el formato E5, para confirmar que nuestros países salvaguardarán la unidad europea y la unidad transatlántica", afirmó Tusk, de Polonia, en la rueda de prensa. El mensaje buscó disipar temores de fractura dentro de la Alianza.
La semana pasada, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, criticó con dureza a los aliados de la OTAN en una reunión de ministros de Defensa en Bruselas, instando a los europeos a asumir una mayor responsabilidad sobre su propia seguridad mientras anunciaba una revisión de seis meses de los efectivos estadounidenses en el continente. La advertencia reforzó la presión sobre las capitales europeas.
Durante la rueda de prensa, el canciller Merz destacó que todos los países implicados se han comprometido a aumentar de forma significativa su gasto en Defensa, algo que, a su juicio, "sienta las bases de una asociación transatlántica más equilibrada". El aumento del gasto es presentado como condición para la credibilidad europea.
Cómo reforzar el pilar europeo de la OTAN y sustituir progresivamente las capacidades militares estadounidenses en la región, con el E5 como actor principal, fue la cuestión central que afrontaron el miércoles las mayores potencias militares europeas. El debate apunta a un cambio estructural en la arquitectura de seguridad.
Merz aseguró que las potencias del E5 acordaron coordinarse estrechamente para hacer frente a los grandes desafíos de seguridad, como las armas de largo alcance, la defensa aérea y la inteligencia artificial. La cooperación tecnológica emerge como prioridad estratégica.
"Todos coincidimos claramente en que Europa debe asumir sus responsabilidades en materia de Defensa y seguridad y seguir con determinación el camino emprendido hacia un componente europeo más fuerte dentro de la Alianza Atlántica", afirmó Meloni. La dirigente italiana respaldó un mayor protagonismo europeo dentro de la OTAN.