La violación y el asesinato de Lyhanna, de 11 años, en Francia han activado reclamaciones para combatir la violencia sexual infantil con una ley marco integral que incluya prevención, justicia y apoyo a las víctimas.
Miles de personas se reúnen este sábado en toda Francia para reclamar la acción del Gobierno contra la violencia sexual, tras la violación y el asesinato de una niña de 11 años que ha actuado como detonante de una movilización masiva.
La niña, identificada como Lyhanna, desapareció el 29 de mayo en la localidad de Fleurance, en el suroeste del país, y su cuerpo fue hallado en un silo abandonado casi una semana después.
La indignación aumentó al conocerse que el principal sospechoso, el padre de 41 años de una compañera de clase, había sido acusado formalmente en dos ocasiones de violar a una menor, pero las investigaciones se habían archivado o se habían quedado estancadas.
Esta tragedia se percibe como el fracaso de un sistema que podría haber protegido a Lyhanna y a muchas otras víctimas, pero no lo hizo.
Las asociaciones feministas y de protección de la infancia reclaman que se reconozca el "carácter sistémico" de la violencia sexual y una "ley integral" para combatirla, en lugar de "medidas parciales y leyes dictadas por la urgencia de casos sucesivos".
"No podemos conformarnos con este sistema judicial falto de medios que protege a los agresores en lugar de a las víctimas. Con el 94% de las denuncias por violación archivadas sin continuidad, son muchos los agresores que llegan a la justicia y no rinden cuentas", proclamó Anne-Cécile Mailfert, presidenta de la Fundación de Mujeres, antes de la manifestación parisina, que partió poco después de las 15:00 de la plaza de la Bastilla hacia la plaza de la Nación.
El mes pasado, el presidente francés Emmanuel Macron afirmó que teme por la confianza en las instituciones de Francia. "Ha habido disfunciones claras. Ahora debemos comprender qué corresponde a responsabilidades individuales y qué tiene que ver con fallos sistémicos en el conjunto de los servicios públicos implicados", señaló Macron.
El ministro de Justicia, Gerald Darmanin, pidió disculpas por lo que calificó de "fracaso enorme" en el caso de Lyhanna y ha ordenado a los fiscales revisar unos 70.000 casos pendientes de abusos sexuales a menores antes del 14 de julio.
Darmanin anunció su plan el 8 de junio, al afirmar que "ni un solo magistrado superior se irá de vacaciones" y que él tampoco lo hará hasta haberse reunido con "todos y cada uno de los fiscales jefes" para hacer balance de la situación en la justicia.
La viabilidad de este ambicioso plan ha sido puesta en duda a la luz del conocido lento funcionamiento de la justicia francesa, que cuenta con uno de los menores números de jueces profesionales de Europa, según datos del Consejo de Europa.
Los organizadores de las protestas de este sábado esperan canalizar la conmoción provocada por el caso de Lyhanna para lograr la aprobación de un texto "de 360 grados" que abarque desde la prevención y el tratamiento judicial hasta el apoyo a las víctimas, en especial las más vulnerables, que reclaman desde finales de 2024.
Se han anunciado manifestaciones en unas 80 ciudades, entre ellas Agen, Dijon y Toulouse.