Han desaparecido 80 ampollas de fentanilo de la farmacia de un hospital de Roma sin que la caja fuerte presentara signos de forzamiento. El potente opioide, hasta 100 veces más fuerte que la morfina, ha llevado al Gobierno italiano a convocar una reunión de urgencia en el Palazzo Chigi.
Es el propio Gobierno italiano el que ha dado la voz de alarma. Del Hospital Israelita de Roma han desaparecido 80 ampollas de fentanilo, un opioide sintético hasta cien veces más potente que la morfina, utilizado en medicina como anestésico y para tratar el dolor intenso, especialmente en pacientes oncológicos.
La cantidad sustraída bastaría para elaborar unas 20.000 dosis destinadas potencialmente al mercado ilegal, donde el fentanilo se ha convertido en una grave emergencia de salud pública en países como Estados Unidos y Canadá.
El consumo de este potente anestésico con fines recreativos tiene efectos devastadores. Apenas tres miligramos pueden resultar letales. Cuando se mezcla con xilazina, una combinación conocida popularmente como la 'droga zombi', sus riesgos aumentan todavía más.
Su creciente presencia en el mercado negro también preocupa a las autoridades italianas. De hecho, en marzo de 2024 el Departamento de Políticas Antidroga de la Presidencia del Consejo de Ministros presentó un Plan Nacional de Prevención contra el Uso Indebido del Fentanilo y otros Opioides Sintéticos para frenar su expansión.
Cómo se produjo el robo de fentanilo en el Hospital Israelita de Roma
La responsable de la farmacia del hospital denunció el robo el pasado 24 de junio. Uno de los aspectos que más llama la atención de la investigación es que la caja fuerte donde se almacenaban las ampollas no presentaba signos de forzamiento. Las llaves, además, están en poder de varias personas que trabajan en el centro.
La Fiscalía de Roma ha abierto una investigación y ya ha remitido un primer informe al tribunal competente. Las pesquisas han sido encomendadas a los Carabinieri del NAS, la unidad especializada en sanidad, que investigan los hechos como un presunto robo y un posible delito de tenencia de estupefacientes con fines de tráfico.
Paralelamente, el Ministerio de Sanidad, por orden del ministro Orazio Schillaci, ha puesto en marcha una inspección extraordinaria y prepara una nueva circular para reforzar los controles sobre el uso, la conservación y la circulación del fentanilo y de otros opioides sintéticos en hospitales y centros sanitarios.
La reacción del Gobierno italiano
El robo ha motivado una reunión de urgencia en el Palacio Chigi, presidida por el subsecretario Alfredo Mantovano. Durante el encuentro, el Ejecutivo reiteró la necesidad de reforzar el cumplimiento de los protocolos para la gestión de medicamentos de alto riesgo con el objetivo de proteger la salud pública y evitar que se repitan episodios similares.
"En los próximos días", explica el Gobierno, "volverá a reunirse en el Palacio Chigi la mesa de seguimiento del Plan Nacional contra el Fentanilo para garantizar que todos los organismos implicados apliquen las medidas de control y prevención necesarias".
Por su parte, la región del Lacio ha ordenado una inspección extraordinaria en el Hospital Israelita de Roma para comprobar la gestión de los medicamentos estupefacientes en su farmacia.
Además, ha encargado a las autoridades sanitarias locales que revisen los protocolos de custodia y control de estos fármacos en el resto de hospitales de la región, con el objetivo de reforzar la seguridad en todo el sistema sanitario.