La decisión supone un respaldo judicial a la medida aprobada por el Ejecutivo mediante real decreto el pasado mes de abril, después de que varias comunidades autónomas recurrieran la norma al considerar que podría entrar en conflicto con el Derecho de la Unión Europea.
El Tribunal Supremo ha descartado finalmente plantear una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la regularización extraordinaria de migrantes impulsada por el Gobierno y ha rechazado también suspender cautelarmente el procedimiento, lo que permite que continúe la tramitación de las solicitudes presentadas por los extranjeros en situación irregular.
La decisión supone un respaldo judicial a la medida aprobada por el Ejecutivo mediante real decreto el pasado mes de abril, después de que varias comunidades autónomas recurrieran la norma al considerar que podría entrar en conflicto con el Derecho de la Unión Europea. Entre ellas figuraban Aragón y la Comunidad Valenciana, que solicitaban tanto la paralización del proceso como que el alto tribunal consultara al TJUE sobre su compatibilidad con la normativa comunitaria.
La Sala de lo Contencioso-Administrativo ha rechazado esa posibilidad y ha optado por resolver el asunto sin acudir a la Justicia europea, de modo que el procedimiento extraordinario de regularización podrá seguir desarrollándose mientras se resuelve el fondo del litigio.
La regularización extraordinaria entró en vigor el 14 de abril con el objetivo de permitir que personas extranjeras en situación irregular pudieran acceder a una autorización de residencia y trabajo a través de un procedimiento excepcional. La iniciativa ha generado una elevada demanda y supera ya el millón de solicitudes presentadas en toda España.